Adquirir una propiedad de obra nueva antes de que se haya comenzado a construir tienen numerosas ventajas. Desde obtener algún descuento, elegir el mejor el tipo de vivienda y poder personalizar alguna de las estancias o elegir los materiales y acabados. La desventaja es que al comprar sobre plano la espera es mucho mas larga de lo habitual. Desde que se realiza la reserva y se hace entrega de las llaves pueden pasar de entre 2 a 4 años, dependiendo del tipo de inmueble, promoción, zonas comunes… por ello, se torna imprescindible conocer de primera mano las diferentes fases, procesos o gestiones.
Tipos y fases de construcción
Para los propietarios de una vivienda sobre plano se hace imprescindible conocer al detalle cuales son las fases por las que va a pasar su vivienda para conocer y calcular el tiempo de espera. En general, una promoción de viviendas de obra nueva se divide en cuatro etapas principalmente:
- Preparación del terreno. Esta etapa implica la nivelación del terreno, la realización de excavaciones y la preparación de las bases o cimientos.
- Estructura y cierre. En esta fase se construye la estructura principal de la vivienda. Se elevan las paredes, se instalan las vigas y columnas, y se construyen los pisos y techos. También se lleva a cabo el cerramiento exterior del edificio, incluyendo la instalación de ventanas, puertas y revestimientos.
- Instalaciones y acabados. Una vez finalizada la estructura, se procede a la instalación de las diferentes instalaciones, como fontanería, electricidad y sistemas de calefacción o aire acondicionado. También se realizan los acabados interiores, que incluyen la colocación de suelos, azulejos, pintura, carpintería y otros detalles de decoración.
- Remates finales y entrega. Se realizan los últimos ajustes y remates en la vivienda. Se llevan a cabo pruebas de funcionamiento de las instalaciones, se corrigen posibles defectos o imperfecciones y se realiza una limpieza final. Una vez completados estos detalles, la vivienda está lista para ser entregada al propietario o comprador.
Pasos a seguir para estar al día de tu vivienda de obra nueva
Hacer un seguimiento de la construcción se trata, en definitiva, de conocer si el proyecto se lleva a cabo según lo proyectado y en los plazos del contrato. Los propietarios pueden conocer el estado de su vivienda a través de:
- Comunicación fluida con el promotor o constructor. Clave para hacer un seguimiento efectivo de la construcción con actualizaciones periódicas sobre el progreso de la obra. El promotor inmobiliario es el nexo de unión entre los dueños y la constructora, y el encargado en todo momento de informar al respecto. Pregunta sobre los hitos importantes, los plazos estimados y cualquier cambio que pueda surgir en el proceso.
- Realiza visitas periódicas al lugar de construcción para observar el progreso de primera mano. Puede hacerse desde el exterior o pidiendo permiso en el interior, al tratarse de una zona de trabajo. Puedes prestar atención a los materiales, acabados o al avance, en general, de la obra.
- Solicita informes de avance. Pide al promotor o constructor informes de avance detallados sobre el estado de la construcción. Estos informes deben incluir información sobre las tareas realizadas, los plazos cumplidos y cualquier desviación o problema que se haya presentado.
- Documenta y archiva toda la información relevante. Para la construcción de un edificio son muchos los trámites, gestiones y documentos necesarios . La mayor parte de ellos deberán de estar al acceso público y/o podrán solicitarse a través del promotor. Es importante documentar y archivar toda la información relacionada con la construcción de la vivienda. Tales como contratos, planos, especificaciones técnicas, comunicaciones por escrito, informes de visitas y fotografías del progreso de la obra.
Consejos para realizar el seguimiento de la promoción de obra nueva
Además de los pasos anteriores, hay otro tipo de practicas o consejos que pueden llevarse a cabo para mantenerse al día de la construcción de tu vivienda de obra nueva. Todo ello, sin obstaculizar ni perjudicar, en ningún momento, las tareas realizadas en la construcción.
- Contratar a un profesional independiente. Como un inspector de construcción o un arquitecto, para que realice visitas en tu nombre. Estos expertos pueden evaluar de manera objetiva el progreso de la obra, verificar que se cumplan los estándares de construcción y brindarte un informe detallado sobre el estado de la vivienda.
- Realizar inspecciones finales. Antes de la entrega de la vivienda, es aconsejable programar una inspección detallada para asegurarse de que se hayan completado todas las tareas y de que la vivienda cumpla con los estándares de calidad establecidos. Y de la personalización y modificaciones realizadas, en tal caso. Verificar que todos los sistemas y servicios estén en funcionamiento adecuado, que no haya defectos evidentes y que se haya realizado una limpieza exhaustiva. Toma nota de cualquier problema o aspecto que requiera corrección y asegúrate de que quede constancia o sea subsanado antes de la entrega de llaves.
- Derechos y garantías. La Ley de edificación y otras normativas autonómicas y estatales avalan en sus textos los derechos, obligaciones y garantías para con los propietarios de una vivienda de obra nueva. Esto incluye, entre otros, la cobertura de los primeros 10 años en cuanto a defectos y vicios ocultos. Además, también es importante conocer los plazos de pago de una vivienda de obra nueva, el tipo de contrato y las comunicaciones.