“Conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas” y “lo urbano, en oposición a lo rural.” Estas son las dos principales definiciones de ciudad que brinda la Real Academia Española (RAE).
De ellas podemos determinar que una de sus principales características es que cuenta con su propio ente gubernamental (ayuntamiento) y que deberá de tener una gran población. En concreto, para que un municipio, localidad o cualquier área urbana de España deberá de tener una población de más de 10.000 habitantes. Según esta cifra y el Instituto Nacional de Estadística, actualmente, hay en nuestro país más de 8.131 ciudades
¿Cómo es una ciudad?
Ruidosas, con mucho tráfico, caras y con mala calidad de vida. Comúnmente se les atribuye este tipo de cualidades. Pero, lo cierto es que, dependiendo de dónde se encuentre y cuáles sean sus características puede ser desde la mejor decisión hasta una auténtica tortura.
Uno de los principales motivos que determina donde residir, es el precio de la vivienda. El acceso a un inmueble, tanto en arrendamiento como en propiedad, hace que los españoles busquen municipios dormitorio, se muden al extrarradio o que puedan vivir en el centro.
Un gran ejemplo es la variación de precio que existe entre las pequeñas localidades, incluso de la costa, con grandes urbes como Madrid, Málaga, Barcelona, Bilbao o Valencia. Además de esto, la cercanía al puesto de trabajo, los centros educativos o la familia, determinan en mayor medida donde nos mudamos. Pero, sobre todo, la calidad de vida. Según la OCU (Organización de consumidores y usuario) las ciudades españolas donde mejor se vive son:
Este es el resultado de una encuesta a nivel nacional que analiza las prestaciones públicas disponibles como la sanidad, la seguridad de la localidad, el coste, limpieza, medio ambiente o mercado laboral, entre otros.
Ventajas de vivir en una ciudad en España
Para responder a la eterna pregunta hay que tener en cuenta un sinfín de factores. Desde los más personales hasta los profesionales. Mudarse a la ciudad es una decisión que marcará un antes y un después en todos los ámbitos de nuestra vida. Si eres de los que ya ha tomado la decisión o esta pensando en mudarse, los siguientes beneficios se erigen como los motivos por los que decir si a una población de más de 10.000 habitantes es todo un acierto.
- Mejor comunicación. Por tierra, mar o aire. Desde autopistas, autovías, aeropuertos internacionales o puertos de embarque. No solo las principales, sino las pequeñas o medianas cuentan con estación de autobuses, por ejemplo.
- Transporte público. Metro, cercanías, tranvía… que permiten que sea posible ir de un pueblo a otro, del centro a las afueras o a otra ciudad de forma diaria.
- Mayor número de infraestructuras. Centros culturales, comerciales, de ocio, sanitarios y educativos. Actualmente, hay pueblos en los que no se imparten cursos como bachillerato o ciclos formativos de grado medio, y eso hace que sus habitantes tengan que realizar varios kilómetros al día para asistir a clase. En cambio, hasta en las localidades más pequeñas existe una oferta completa de formación educativa.
- Ocio. Conciertos, eventos, carreras populares o ferias. Se llenan cada fin de semana de programaciones culturales y festivas.
- La oferta de empleo es más amplia. Así como la calidad, mayores sueldos y la posibilidad de promoción tanto interna como externa.
- Más seguridad y prestaciones públicas.
- Viviendas más modernas y zonas comunes con nuevos servicios como huerto común, sala coworking, de yoga o spa.
- Cuenta con la sede de los principales servicios públicos y privados. Desde entidades bancarias, oficinas de la Seguridad social, Hacienda, ayuntamiento o registro Mercantil.
Desventajas de vivir en una ciudad en España
Una ventana abierta a más posibilidades, mayores actividades y ventajas… o no. Lo cierto es que no todas las personas ven con buenos ojos mudarse a una gran urbe. Su estilo de vida, la celeridad o el bullicio hacen que, para algunos, tenga más desventajas que beneficios. Algunos de los motivos por los que cada día más personas permanecen en pequeños pueblos o aldeas son:
- Evitar el ruido y las aglomeraciones. El tráfico diario, los grandes eventos y el continuo vaivén de personas es una de las principales desventajas. En otros entornos se prioriza el silencio, la paz y las relaciones cercanas.
- Mayor contaminación acústica, lumínica y de residuos generado por las obras, las calles llenas de gente, los coches o los gases de efecto invernadero.
- El valor de la alimentación, la vivienda, el transporte, colegios… el coste de vida es más alto.
- Para tener un mínimo contacto con la naturaleza, a veces, es necesario recorrer varios kilómetros o coger el coche/tren y poder ir a un parque.
- Al contrario que en un pueblo, la vida en la ciudad es más solitaria. Grandes complejos de viviendas, edificios enormes, entrada y salida desde el garaje… el contacto con las personas de alrededor, los vecinos o compañeros se reduce por la individualidad de los procesos.
- Mayor índice de criminalidad y accidentes de tráfico.