No todas las personas pueden presentar su candidatura para una vivienda de protección oficial, sino que tienen que cumplir con una serie de requisitos:
- Inscripción en el registro de demandantes de VPO.
- No tener propiedades.
- Ser mayor de edad.
- No haber tenido otra VPO en 10 años anteriores.
- Presentar la declaración de renta de los miembros de la familia y cumplir las disposiciones que rige cada Comunidad Autónoma.
- Los ingresos familiares deben ser como máximo el 6,5 veces el IPREM. Aquí cuenta que el 6,5 veces el IPREM anual en 12 pagas es de 45.163,56 euros
El plazo máximo para saber si se nos concede o no es de 5 meses, desde que se presenta la solicitud. Si transcurrido ese tiempo, no se ha recibido la notificación, se entenderá como denegada.
Pasos a seguir para pedir una hipoteca VPO
El primer paso es que se conceda, después, la persona interesada debe presentarse en una entidad bancaria y pedir la hipoteca 100% para este tipo de casa. Las condiciones que tendrá que presentar para que se conceda este préstamo son:
- La propiedad tiene que estar declarada como protegida en la comunidad autónoma.
- El inmueble debe tener un precio inferior al límite establecido por el Plan Estatal de Vivienda.
- Las casas tienen un tamaño como máximo de 90 metros cuadrados.
- Su uso debe estar destinado únicamente a domicilio habitual (no puede ser segunda residencia).
- Mientras se considere de protección oficial, no podrá ponerse a la venta.
¿Qué ayudas tienen este tipo de propiedades?
Estos inmuebles, además de una hipoteca baja, tienen otras ayudas como el abono de una cantidad de dinero fija u otros préstamos que dan las instituciones públicas.
Otro tipo de subsidios económicos es facilitar la compra de estas residencias a jóvenes (hasta 35 años), familias numerosas, personas con discapacidad o mayores de 65 años.
Normalmente, las comunidades autónomas son las encargadas de gestionar las ayudas para comprar una casa, fijando una serie de condiciones dependiendo de cada caso. Esto provoca que los requisitos puedan ser diferentes de una ciudad o de una región a otra.
¿En qué se diferencian estas hipotecas de las convencionales?
Para poder beneficiarse de una residencia protegida hay que cumplir ciertos requisitos, como que los ingresos anuales no superen un valor o ser de algún colectivo en concreto (familia numerosa, víctimas de violencia de género, jóvenes con pocos recursos…).
Las financiaciones que conceden los bancos suelen tener unas condiciones diferentes al resto. Algunas de sus ventajas son:
- El tipo de interés lo fija el gobierno.
- Suelen ser mixtas, es decir, los primeros años tienen un tipo de interés fijo y posteriormente, será variable, dependiendo de lo que marque el euríbor en ese momento.
- El plazo para devolver el préstamo es más amplio.
- No tienen que pagar comisiones, ya que, al ser destinadas para personas con pocos recursos económicos, no llevan pagos como el de apertura, novación o de otro tipo.
- Tienen establecido un periodo de carencia donde no hay que pagar la cuota de la hipoteca. Eso sí, superado ese plazo, deberás continuar haciendo frente de manera habitual
Es importante tener en cuenta que, aunque hayan adjudicado una VPO no significa que la entidad bancaria vaya a conceder el crédito con toda la seguridad. No obstante, al ser viviendas protegidas durante muchos años, no se suelen descalificar al menos en los primeros años, lo que puede ser útil para conseguir el préstamo.
¿Cuándo se puede vender o alquilar una VPO?
Este tipo de inmueble solo puede venderse o alquilarse si se dan dos situaciones:
- Si han pasado 10 años o más desde que se adquirió.
- Descalificándola para poder venderla o alquilarla al precio que se quiera.
Si se da el primero de los casos, habrá que esperar mínimo 10 años para que se pueda vender y su precio de venta no puede ser superior al máximo legal. Por otra parte, el comprador tendrá que reunir una serie de requisitos que varían dependiendo de la comunidad autónoma donde se encuentre.
En el caso de descalificación, la VPO dejará de ser protegida y pasará a ser una vivienda libre. Este proceso puede darse por el paso del tiempo, donde no habrá que hacer ningún trámite administrativo, o, si la persona interesada solicita que se le considere como tal.
Según el Ministerio de Fomento, para obtener esta descalificación, hay que presentar la solicitud, y una vez admitida por la CCAA, tendrán que devolverse todas las ayudas públicas que se han recibido junto a los intereses legales. La última opción sería si se produce una sanción, es decir, no se cumplen las obligaciones para que se considere una casa de protección oficial.
¿Se puede conseguir una VPO de segunda mano?
Si el periodo de calificación del inmueble ya ha pasado, se compraría una propiedad libre, en cambio, si todavía está vigente pueden ocurrir dos escenarios:
- Que la comunidad autónoma prohíba su venta.
- Que autorice la venta por un determinado motivo, como puede ser, aumento de familia, un miembro de la familia tenga una discapacidad, cambio de residencia por trabajo. Si se da uno de estos casos, habrá que demostrar que ha sido residencia habitual durante los 5 años anteriores.
¿Qué diferencias hay entre una VPO y una VPP?
Además de las VPO, existen las Viviendas de Protección Pública (VPP). Una de sus principales diferencias es el acceso a ellas. Mientras que las primeras las tramita la Administración, las VPP lo hace una entidad privada.
Otra gran diferencia es que las VPP tienen una superficie máxima de 110 metros cuadrados (a diferencia de los 90 m² de las anteriores). Asimismo, el límite de ingresos máximos suele variar entre una y otra (los ingresos familiares no pueden exceder de 5,5 veces el IPREM).
Comprar una casa es una decisión que no debe tomarse a la ligera. Los expertos aconsejan que la cantidad que se debe destinar a la compra no supere el 40% de los ingresos netos mensuales. En España, el precio medio está en 1.280 euros por metro cuadrado.
Gracias a las muchas opciones que hay, acceder a un hogar hoy en día es más fácil, aunque no son todas iguales ni tienen el mismo valor ni requisitos.