Invertir en una vivienda de obra nueva es sinónimo de calidad. Hoy en día, traen de serie una calidad y acabados muy superiores a los de segunda mano. Tales como mejor iluminación, eficiencia energética, zonas comunes, domótica o distribuciones más eficientes. Además, de un seguro decenal que garantiza y avala los defectos y vicios ocultos durante la primera década.
Pero, a pesar de ello, es imprescindible realizar una serie de buenas prácticas para conservar de forma correcta la vivienda y que las instalaciones y materiales estén en buen estado el mayor tiempo posible. Para ello, se torna imprescindible prevenir, mantener y proteger la propiedad de cualquier agente interno o externo que pueda afectar al buen funcionamiento de la misma.
¿Cómo prevenir futuras averías en una vivienda de obra nueva?
Prevenir es fundamental para evitar averías y posibles costes extra en la vivienda. Todo dependerá del tipo de vivienda y de su usabilidad. No es lo mismo una propiedad de obra nueva con vistas al mar que tendrá que resguardarse del sol constantemente a un piso con patio interior.
Es muy importante actuar de forma rápida y/o detectar los posibles inconvenientes. Desde reforzar el aislamiento antes de la temporada de invierno, proteger las superficies o utilizar los electrodomésticos de forma responsable. Otros consejos para prevenir futuros problemas son:
- Realiza un mantenimiento regular. Establece un programa de mantenimiento regular para tu vivienda, incluyendo tareas como la limpieza, revisión de sistemas y equipos, y reparaciones menores.
- Presta atención a las instalaciones eléctricas y de fontanería para detectar posibles problemas como fugas, cables sueltos o desgaste de tuberías. Realiza reparaciones o reemplazos necesarios de inmediato para prevenir daños mayores o situaciones peligrosas.
- Elegir electrodomésticos de calidad para aumentar su vida útil
- Cuida las superficies. Utiliza protectores para tus suelos, encimeras y superficies para prevenir daños por golpes, rayones o derrames. Así como evitar el uso de productos abrasivos o corrosivos que puedan dañar los materiales
- Protege tu vivienda contra plagas, como insectos o roedores. Realiza acciones preventivas, como sellar grietas y huecos, mantener una buena higiene o realizar tratamientos periódicos.
Rutinas para mantener en buen estado una vivienda de obra nueva
Mantener una vivienda en óptimas condiciones no solo pasa por elegir buenos materiales y acabados ,sino por crear rutinas y buenos hábitos en casa. Tales como:
- Limpieza regular para mantener tu vivienda libre de polvo, suciedad y acumulación de residuos. Realiza la limpieza de todas las áreas de la casa, incluyendo pisos, ventanas, superficies, electrodomésticos y baños. Presta especial atención a los rincones y áreas de difícil acceso.
- Realiza inspecciones estructurales de manera periódica, tanto en el interior como en el exterior. Presta atención a grietas, fisuras o cambios en la estructura que puedan indicar problemas. En caso de detectar alguna anomalía, consulta con un profesional o con un promotor.
- Revisión de sistemas eléctricos, de fontanería y de calefacción/aire acondicionado. Desde los interruptores, enchufes hasta los sistemas de seguridad. Observa cualquier señal de fugas, mal funcionamiento o desgaste.
- Mantenimiento de electrodomésticos. Sigue las instrucciones del fabricante para limpiar los filtros, revisar los cables y conexiones, y asegurarte de que estén funcionando correctamente.
- Cuidado de exteriores. Si tu vivienda cuenta con áreas exteriores, como una casa nueva con piscina, realiza el mantenimiento del jardín, poda de arbustos y árboles, y limpieza de patios y terrazas. Asegúrate de que las áreas estén libres de escombros y que los sistemas de riego funcionen correctamente.
- Ventilación adecuada. Abre las ventanas regularmente para permitir la circulación de aire fresco, limpiar los conductos y filtros de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.
8 consejos para mantener en buenas condiciones tu vivienda de obra nueva
Además de las prácticas anteriores, hay otro tipo de recomendaciones a la hora de mantener el orden y el buen funcionamiento de una vivienda de obra nueva. Ya sea un piso de 3 dormitorios , una casa con jardín, un dúplex o un apartamento, para mantenerlo en buenas condiciones se aconseja:
- Protege tu vivienda de la humedad. Clave para evitar daños en la estructura de la vivienda y la aparición de moho. Asegúrate de que las áreas propensas a la humedad, como baños y cocinas, estén
- Cuida del suelo y las superficies. Utiliza alfombras, tapetes o protectores para evitar daños en el suelo, especialmente en áreas de mayor uso de la casa, tales como la cocina, el salón o las habitaciones principales.
- Evita la acumulación de humo y vapores. Si fumas en interiores o utilizas productos que generan vapores, asegúrate de ventilar adecuadamente el espacio para evitar la acumulación de olores y daños en las superficies.
- Haz un uso responsable del agua. Utiliza el agua de manera consciente para evitar fugas y desperdicios. Repara cualquier grifo o inodoro que gotee y considera la instalación de dispositivos de ahorro de agua, como cabezales de ducha de bajo flujo o inodoros de doble descarga.
- Mantén un seguro de vivienda.Protege la casa de posibles eventos imprevistos o accidentes al contratar una póliza. Eso sí, hay que asegurarse que cubra las principales inclemencias y las posesiones de valor.
- Haz un inventario de tus pertenencias y guarda una copia en un lugar seguro. Esto te ayudará en caso de pérdida o robo, facilitando el proceso de reclamación en caso de tener un seguro de hogar.
- Inspecciona el techo regularmente para detectar posibles daños, como filtraciones o tejas sueltas.
- Protege tus paredes de golpes, rozaduras y manchas. Utiliza protectores en las esquinas y toma precauciones al mover muebles o colgar objetos en las paredes para evitar daños.