La provincia de Alicante puede presumir de ser una de las ciudades favoritas de españoles y europeos, sobre todo, rusos, alemanes e ingleses. Benidorm, Denia, Altea, Jávea o Torrevieja, son algunas de las ciudades más importantes y destacadas de su territorio, pudiendo doblar o triplicar su población en los meses de verano. Su gastronomía, cultura, ocio, costas y su extensa oferta de viviendas, siendo el segundo mercado más activo a nivel nacional, la convierte en un destino perfecto, tanto para familias, parejas, estudiantes o extranjeros.
¿Cómo es la provincia de Alicante?
Alicante es la segunda provincia más importante de la Comunidad Valenciana y, según una encuesta de la OCU, se encuentra en el top 10 de las mejores zonas españolas para vivir. Y es que, con una temperatura media al año de entre 18-20 grados, permite disfrutar de sus playas, montañas, actividades al aire libre y fiestas.
Entre los 244 kilómetros de litoral bañados por el mar Mediterráneo, encontramos ciudades tan importantes como la capital. Destacan Benidorm, Calpe, Altea, Elche o Denia. Y es que, los pueblos costeros aglutinan casi el 40% del total de habitantes de toda la región. En primera posición encontramos a Alicante con, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de 335.000 habitantes, le sigue Elche con aproximadamente 235.000 residentes, Torrevieja con más de 80.000 personas, Orihuela que supera los 78.000 empadronados y Benidorm con casi 70.000 habitantes. Cifras que, entre mayo y septiembre, pueden llegar a duplicarse o triplicarse.
La provincia acoge anualmente a 2.500.000 de turistas, de los cuales 500.000 son británicos, y a 7 millones de españoles. Esto hace que cuente con una conexión por tren de alta velocidad, aeropuerto y carretera excelente. Además de, convertirse en el segundo mercado inmobiliario más importante del país.
El metro cuadrado se sitúa, actualmente, en torno a los 2.100 euros para su compra y a 8 euros el metro cuadrado para el alquiler. La diferencia de precios depende del poder adquisitivo, de la amplia oferta, de la demanda y de la localización. Los precios mas altos se localizan en:
- Alicante: 1.820 €/m²
- Altea: 2.800 €/m²
- Benidorm: 2.400 €/m²
- Benissa: 3.300 €/m²
- Calpe: 3.030 €/m²
- Denia: 2.600 €/m²
- El Campello: 2.300 €/m²
- Finestrat: 3.000 €/m²
- Guardamar del Segura: 2.500 €/m²
- Orihuela: 2.600 €/m²
- San Juan: 2.000 €/m²
- Santa Pola: 2.300 €/m²
Ventajas de vivir en Alicante
Esta provincia suma cada año, según el INE, entre 19.000 y 20.000 residentes nuevos. Puede que algunos de los siguientes motivos sea el causante de que cada día más personas decidan convertirse en nuevos habitantes de la región bañada por el mar Mediterráneo:
- Gran oferta cultural y festiva, tanto en el interior como en las zonas de costa.
- A lo largo y ancho de la costa blanca se pueden encontrar aguas cristalinas, en algunas localidades como Calpe, Villajoyosa o Jávea.
- Gran conexión con las ciudades más importantes de España y el extranjero, gracias a su aeropuerto internacional. El incesante vaivén comercial de zonas como Elche, y el turismo lo convierten en uno de los más importantes del país, incluso más grande que el de la capital valenciana.
- Gastronomía.
- Cálido clima durante todo el año.
Pero, sin lugar a dudas, la provincia de Alicante destaca por su oferta inmobiliaria. Villas de lujo, chalets adosados, estudios o apartamentos. En el mercado se pueden encontrar propiedades desde 40.000 euros hasta 5.000.000 euros. El abanico es tan amplio como su público. Se pueden adquirir mansiones con entrada restringida en Azure Altea Homes II, en Altea, o una vivienda en el piso 20 de la Promoción Delfín Towerun, en Benidorm. Un piso en el centro de Alicante en la Promoción Thalassa o un chalet en la Promoción Paraíso de La Mata, Torrevieja, con piscina privada para pasar todo el verano. En definitiva, Alicante ofrece todo lo que otras zonas de España no ofrecen y es una relación calidad-precio excelente, una continuada oferta de viviendas de obra nueva y unos enclaves únicos.
Desventajas de vivir en Alicante
Las altas temperaturas o el lleno absoluto de turistas durante casi todo el año, no es una parte positiva para toda la población. Es cierto que, para la económica de la zona y todos los sectores profesionales, desde restauración, ocio o fábricas, el lleno de personas a lo largo y ancho de la provincia es una gran noticia.
En las fiestas clave, por ejemplo, como San Juan, se hace casi impracticable andar por la ciudad o, para los vecinos de la zona, dormir plácidamente. Cabe destacar que la tasa de paro en la provincia es baja, pero una gran parte del empleo que se genera está directamente relacionada con el sector turístico. Lo que hace que el mercado sea muy estacional.