Apartamento, piso, chalet adosado o ático. Cada una de ellas forma parte de un tipo de vivienda diferente. Se clasifican según sus características, capacidad y, sobre todo, extensión.
Los españoles, según el Instituto Nacional de Estadística y datos del Eurostat, viven mayoritariamente en propiedades plurifamiliares. En concreto, el 65% reside en pisos. La segunda cifra más alta de la Unión Europea, sólo superada por Letonia, con un 66,2%. Más alejados de este modo de habitat se encuentran Italia (52,6%), Francia (33,9%) e Irlanda (7,8%).
Tipos de viviendas
El mercado inmobiliario divide las viviendas en dos grandes grupos: unifamiliares y plurifamiliares.Las viviendas unifamiliares son casas individuales que ofrecen mayor privacidad e independencia, mientras que las viviendas plurifamiliares son edificios que albergan a varias familias y ofrecen una mayor ocupación, así como espacios y servicios comunes. La elección entre una vivienda unifamiliar o plurifamiliar dependerá de las preferencias personales, las necesidades familiares y las condiciones del mercado.
Las viviendas unifamiliares son aquellas que están diseñadas para ser habitadas por una única familia o unidad doméstica. Son casas independientes que no comparten paredes o espacios con otras viviendas. Se caracterizan por:
- Privacidad. Al estar separadas de otras viviendas, ofrecen un mayor nivel de privacidad a los residentes.
- Espacio exterior. Suelen contar con jardines, patios o terrenos alrededor de la vivienda.
- Independencia. Los propietarios tienen mayor control sobre su propiedad y pueden tomar decisiones en relación con el diseño y uso de la misma.
- Tranquilidad. Debido a que son casas individuales, suelen estar ubicadas en áreas menos densamente pobladas, lo que puede traducirse en un ambiente más tranquilo y espacioso.
Las viviendas plurifamiliares son edificios o conjuntos de viviendas diseñados para albergar a varias familias o unidades domésticas. Son comúnmente conocidas como pisos, apartamentos, condominios o bloques de viviendas. Se caracterizan por:
- Comparten estructura. Las viviendas plurifamiliares comparten paredes con otras unidades dentro del mismo edificio o conjunto.
- Zonas comunes. Como escaleras, pasillos, jardines compartidos, piscinas o zonas recreativas.
- Servicios compartidos. En algunos casos, las viviendas plurifamiliares pueden ofrecer servicios compartidos como seguridad, conserjería o mantenimiento.
Tipos de viviendas unifamiliares
Casa independiente, chalet adosado o pareado. Este trio de inmuebles forman el grupo de casas unifamiliares. Se caracterizan principalmente por su privacidad, extensión de terreno y por ser, de media, más caras que las plurifamiliares. Su construcción, generalmente, es vertical, es decir, las casas están edificadas una al lado de la otra. Además, normalmente se localizan en las afueras de la ciudad, como las promociones de obra nueva construidas en municipios cercanos a la urbe, en la sierra o en áreas del municipio, con grandes extensiones de terreno y cercanas a la naturaleza.
Entre sus ventajas, destacan por ser unas viviendas más grandes que la media, con más de una planta, tienen jardín, garaje interior o exterior y hasta piscina privada.
Independiente. Ya sea rural o urbana, como una casa de campo, por ejemplo, este tipo de propiedades está rodeada por su propio terreno, no linda con ninguna otra parcelación. Esto las hace perfectas para una segunda vivienda de fin de semana o vacacional, ya que en su gran mayoría se encuentran alejadas de los servicios o municipios más cercanos.
Chalet adosado. Un chalet adosado, también conocido como casa adosada o townhouse en inglés, es una vivienda unifamiliar que comparte una o varias paredes con otras casas similares, formando así una fila o conjunto de viviendas adyacentes. A diferencia de una casa independiente, un chalet adosado forma parte de una comunidad de propietarios y comparte algunos espacios comunes, como el acceso a la calle, el jardín o la piscina. A pesar de ello, tienen la mayor parte de elementos en privado, como puede ser el garaje o la piscina y otros en común, como el garaje y trastero.
Chalet pareado. Aunque suele confundirse con la propiedad anterior, lo cierto es que entre ambas existe sólo una gran diferencia. Y es que, en los chalets pareados hay una pared que se comparte con la propiedad de al lado. Ofrecen una mayor sensación de privacidad y comodidad en comparación con los chalets adosados tradicionales, manteniendo una arquitectura simétrica y un estilo uniforme entre ambas viviendas. Cada chalet pareado cuenta con su propia entrada, espacios interiores y espacio exterior privado.
Tipos de viviendas plurifamiliares
Plurifamiliares o casas colectivas. Se trata, en definitiva, de un edificio, complejo o residencial con unos servicios y zonas comunes compartidas por más de un inmueble. Puede ser un conjunto de apartamentos de playa o un edificio vecinal del centro de Madrid. Todas las viviendas tienen en común una cosa: donde ellos residen lo hacen, al menos, una familia más y accederán de la misma forma al garaje, azotea y a la piscina. En esta categoría se encuentran:
Estudio. Se trata de la propiedad más pequeña, y también económica, de todas las plurifamiliares. La cocina, el salón y el dormitorio se localizan en el mismo espacio, exceptuando el baño. De un vistazo puede verse todo el inmueble, debido a su escasa extensión, que puede oscilar entre los 40-60 metros cuadrados.
Apartamento. Muy común en zonas de costa y grandes urbes. Generalmente, tiene una o, como máximo, dos habitaciones, lo que reduce su tamaño a entre 50-80 metros cuadrados. A diferencia del estudio, el baño y el dormitorio está en estancias separadas, pero la cocina y el salón también están unidos.
Loft. Es un híbrido entre un estudio y un apartamento. Un loft es una vivienda de diseño abierto, con techos altos, grandes ventanales y un estilo moderno e industrial. Su flexibilidad y capacidad para combinar vivienda y trabajo lo convierten en una opción atractiva para aquellos que buscan un espacio diáfano y contemporáneo en áreas urbanas.Es una opción habitacional que ha ganado popularidad en las últimas décadas, especialmente en áreas urbanas y zonas industriales reconvertidas en espacios habitables.
Piso. El rey indiscutible en España, donde podemos encontrar a casi 7 de cada 10 ciudadanos. Son inmuebles de un mínimo de 80 metros cuadrados, alojados en edificios de más de 1 planta y con varios dormitorios. Debido a su gran demanda, ofrece un amplio abanico de posibilidades, ya que podemos adquirir un piso de obra nueva también a las afueras, de segunda mano en pleno centro o primera línea de playa. Actualmente, los pisos ofrecen unas calidades muy superiores al contar con dispositivos inteligentes, espacios más abiertos, terrazas más grandes o aerotermia.
Ático. Situado en el último piso del edificio, este inmueble cuenta con la situación más privilegiada de toda una promoción de obra nueva. Suelen ser los más caros del mercado, pero también los más suculentos. Sus excelentes vistos, luminosidad, privacidad y terraza, los convierten en los objetos de deseo de toda construcción.
Dúplex. Generalmente, también se sitúan en la última planta, pero, en este caso cuentan con dos plantas dentro de un mismo inmueble. Incluso, pueden llegar a ser tríplex o cuádruplex. Todo depende de las plantas que ocupe la propiedad. Son más grandes de lo habitual, casi como una casa, pero construida en un edificio vecinal.
Tips para elegir la mejor vivienda
Tener un flechazo con el jardín, la distribución o que cumpla con nuestros gustos estéticos, no es suficiente para comprar una casa. Más allá de la apariencia, hay que tener especialmente en cuenta algunas claves para elegir el inmueble ideal para nosotros.
- Localización. Cerca del trabajo, de los centros educativos de los niños o de casa de los abuelos. Nuestro ritmo de vida y tareas del día a día determinaran la zona a escoger.
- El precio. Aunque el banco nos haya concedido el 100%, tengamos ahorros o no e, incluso, un avalista, es muy importante que la cuota de la hipoteca no suponga más del 50% de los ingresos, según el Banco Central Europeo. El crédito es un producto financiero que estará con nosotros de media entre 25 y 30 años, tiempo suficiente para que las condiciones laborales y personales cambien y evolucionen. Lo ideal es contratar una cuota mensual media que, aun perdiendo el empleo o en caso de divorcio, pueda asumirse sin esfuerzos ni sacrificios.
- Los ideales. La última promoción de obra nueva del mercado o una propiedad en el centro de la ciudad. A veces, se priorizan los deseos frente a las circunstancias personales, económicas y laborales que acaban ocasionando malestar por los altos gastos. En el caso de un inmueble céntrico, o por las distancias, si se ha optado por un chalet adosado de nueva construcción en las afueras.
- Tener en cuenta el espacio y la distribución de toda la casa. ¿Hay una habitación para que los niños jueguen? ¿Puedo teletrabajar? La propiedad ideal deberá cumplir con los requisitos y necesidades de nuestra unidad familiar en cualquier aspecto de la vida, desde cocinar, tender la ropa o de almacenaje.
- La seguridad. Se trata de uno de los pilares fundamentales de las nuevas viviendas de obra nueva. Las promotoras están haciendo énfasis en dispositivos tecnológicos que refuercen la seguridad de las familias. Desde videoporteros, videovigilancia, cámaras de seguridad en las zonas comunes y sistemas de alarma.
- Antigüedad de la propiedad. No es lo mismo comprar un piso de segunda mano con 30 años que uno de reciente construcción. El primero de ellos ya no cuenta con el amparo de la legislación vigente sobre fallos de estructura o edificación, mientras que el segundo sí, y de hasta 10 años.
- Certificados energéticos. La imparable subida de la luz y el gas hace imprescindible adquirir casas con placas solares u otras instalaciones que sean sostenibles con el medio ambiente y que, además, generen energías renovables.
- Servicios extras y zonas comunes. Plantearse si pertenecer a una comunidad donde se comparten piscina, garaje y zonas infantiles o un chalet adosado con las instalaciones privadas.