Construir tu propio hogar suena, cuanto menos, idílico y perfecto. Diseñar todas las estancias, elegir la distribución, los materiales o acabados forma parte de un largo proceso que puede durar entre 12 y 24 meses, dependiendo siempre de las especificaciones. Según el mercado actual y los precios de 2023, el metro cuadrado oscila entre los 800€ y 1.200€. A priori, un valor más bajo que el mercado inmobiliario habitual y que desglosaremos más adelante.
Construye tu propia casa paso a paso
Una vez que se ha tomado la decisión de construir y no comprar una casa de segunda mano ni de obra nueva, el primer paso es, si no se tiene, adquirir el terreno. Debe adecuarse a la finalidad de nuestro inmueble y al ritmo de vida. Deberá de estar cerca de la ciudad si trabajamos en el centro, con buena accesibilidad a los centros educativos de nuestros hijos o, si es para arrendamiento vacacional, en una zona de interés cultural.
Comprar una parcelación es lo que más eleva el presupuesto final y el metro cuadrado. El precio dependerá de la localización, el estado y, sobre todo, el tipo de suelo. Este puede ser urbano, urbanizable o rústico. El primero de ellos cuenta con todos los suministros básicos y está listo para construir, el segundo es edificable y para elevar una vivienda en el rustico será necesario estar pendiente de las ordenanzas municipales.
Lo siguiente e imprescindible es contratar al profesional encargado de realizar el proyecto de la propiedad. El coste, dependiendo de la elección y en número de arquitectos, será de entre 5.000€ a 40.000€. El proyecto básico embarcará la puesta a punto del terreno, planos, diseño, solicitud de las licencias pertinentes y los seguros exigidos para la obra. Así como, la contratación del personal, desde obreros, carpinteros o alicatadores.
Este tipo de empresas se encarga de principio a fin de todas las tareas y trámites exigidos. Actúa al igual que una constructora o gestora, los propietarios deberán, tan sólo, tomar las decisiones al respecto del diseño, acabados y presupuesto.
El coste legal de construir una vivienda en 2023
Los precios siguen al alza y se prevé que los tipos de interés alcancen máximos históricos. La situación social, política y económica de toda Europa sigue marcando la tónica de cualquier mercado en general, y el inmobiliario en particular. La electricidad, el combustible y las materias primas han aumentado casi un 5% entre septiembre de 2022 y febrero de 2023, un encarecimiento que se suma al 20-40% que ya habían subido durante los dos últimos años.
Es cierto que, todo depende de los acabados, el tipo de vivienda, el diseño, la estructura, el tamaño y los profesionales elegidos, pero hay ciertos gastos y costes mínimos. Tales como:
- El precio público de la licencia de primera ocupación o habitabilidad, según la comunidad autónoma, que tiene un coste de entre el 0,5-1% del valor total de la vivienda.
- Realizar las escrituras más los honorarios del notario. El 0,5% del precio del inmueble.
- Registrar la casa en el Registro de la Propiedad. El precio base es de 24,04 euros, que aumenta en función del precio que haya costado la obra total. El barómetro oficial es de entre 60.101,22€ y 150.253,03€: 0,75€ adicionales por cada 1.000€, para viviendas. 0,30€ adicionales para cada 1.000 euros para inmuebles de entre 150.253,04€ y 601.012,10€. Y para todas las que superen esta última cantidad, 0,20€ adicionales por cada 1.000 euros.
- Impuesto de Actos Jurídicos Documentados por declarar la construcción como obra nueva, por valor del 1,5% del coste total.
- Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) que se solicita de forma previa a la edificación. Esta tasa municipal tiene el valor de entre el 3-5% del presupuesto inicial de la obra.
- Dar de alta los suministros básicos como agua y luz. Dependerá de la ubicación de la casa y de la compañía contratada, pero, en general, ronda los 400-700 euros.
- IVA del 10 o el 21% de los materiales, combustible y de todo lo adquirido para construir la casa, ya que los particulares no tienen ningún tipo de exención o rebaja en las compras.
Presupuesto total de construir tu propia casa según la extensión
Sin lugar a dudas, además de los impuestos fijos, el valor final de la construcción de un inmueble lo definen los metros cuadrados. Al igual que los extras, tales como piscina, jardín, garaje o trastero, zona de juegos para los niños o el número de plantas.
A mayor dimensión, mayor rentabilidad. Esto se traduce en que, es mejor edificar una casa de más metros cuadrados que de menos ¿El motivo? Una vez que ya se inducen en los costes mínimos de edificar un inmueble, que rondan entre los 60.000€-80.000€, el metro cuadrado empieza a ser más barato. Por lo que, a veces, la diferencia entre el coste de una casa de 200 a 250 metros es mínimo.
Independientemente de la extensión, en todas ellas hay que prever los movimientos de tierra (entre 20.000€ - 25.000€), cimentación y estructura (entre 30.000€ - 80.000€, dependiendo de las plantas), aislamiento y albañilería (15.000 euros) acabados y carpintería (15.000€ - 20.000€), cerrajeros y cristalería (10.000 euros), cableado y telecomunicaciones (5.000 euros), seguridad social y gestión de residuos (5.000 euros) y fachada (10.000€ - 20.000€).
Con estos costes orientativos, sin incluir el terreno y el IVA, una vivienda de 60 metros cuadrados tendrá un coste de 133.000 euros, para una casa de en torno a 120 metros cuadrados es de 200.000 euros y para más de 200 metros dividido en dos plantas, asciende a 350.000 euros.
Ventajas e inconvenientes de construir tu propia casa
Levantar una vivienda desde cero permite a los futuros propietarios tomar todas y cada una de las decisiones respecto a su hogar. Desde los profesionales elegidos, el tiempo previsto de ejecución, subidas o bajadas de presupuesto, etc. El poder de decisión se erige, sin duda, como la principal ventaja de esta alternativa a la compra habitual. A todo ello, hay que añadir otros beneficios como reducción de costes, capacidad de personalización, selección de la ubicación, distribución, materiales, sin reformas a corto o medio plazo, así como una independencia absoluta.
En cuanto a los inconvenientes, puede que a la mayor parte de la población esta les sea una opción algo reticente por el nivel de implicación y de gestión. A pesar de que la mayor parte de los trámites los lleve a cabo los arquitectos y la empresa encargada de la obra, en general, los propietarios deberán de estar constantemente tomando decisiones. La implicación será absoluta con una empresa y mucho más si no se tiene.