Hay una gran variedad de estilos de decoración de interiores, que, por lo general, se suelen aplicar en un espacio concreto, en base al gusto del cliente, el estilo que se le quiera proporcionar al inmueble. Del mismo modo, hay que tener en cuenta las dimensiones y la iluminación, entre otros aspectos. Aqui puede encontrar viviendas de obra nueva hechos aplicando diferentes estilos de decoracion de interiores.
¿Qué es el diseño de interiores?
Se define como una disciplina proyectual involucrada en el proceso de formar el espacio interior con la manipulación del volumen espacial y el tratamiento de la superficie. Dicho de otro modo, se trata del arte y la ciencia de mejorar un espacio, para lograr un ambiente estéticamente más agradable. Establece una dirección conceptual refinando el diseño y elaborando gráficos de construcción.
¿Cuál es la diferencia entre decoración y diseño de interiores?
La principal diferencia consiste en que los trabajos de los profesionales no son los mismos. Es decir, el diseño de interior requiere conocimientos de arquitectura y tener experiencia organizando y gestionando espacios, mientras que la decoración de interiores aporta el valor estético con creatividad e innovación. Concretando un poco más, esta última consiste en escoger los colores y texturas de los elementos textiles, ambientar los accesorios de la iluminación, elegir y determinar el mobiliario, asegurándose de que todos los elementos combinan entre sí.
Los profesionales de este ámbito, deben saber o conocer los conceptos arquitectónicos de edificio o vivienda, para de esa manera, gestionar y distribuir el espacio, optimizando su funcionalidad. Se encargan de diseñar y modificar la estructura y paredes, hacer cambios en el sistema de iluminación, incluso deben indagar en aspectos de psicología ambiental. El decorador comenzará su trabajo una vez la estructura de la vivienda esté definida por el diseñador. A pesar de las diferencias ambas disciplinas con complementarias.
¿Cuáles son los estilos de decoración?
Veamos ahora la variedad de modalidades y en qué consiste cada una, así como cuáles son las menos conocidas.
Clásico: Consiste en una decoración refinada, muy simétrica, con mucha elegancia y lujo en el diseño. Suele utilizar materiales puros, accesorios elaborados y colores con cierta intensidad. Sigue en constante evolución ya que es uno de los que siempre perdurarán.
Vintage: Las antigüedades son la base de este modelo, sea cuál sea la época en la que se inspire, la clave es la de consolidar y dar la sensación de antaño. El espacio a decorar debe basarse en la tradición, con piezas, detalles y complementos de la época escogida.
Rústico: El diseño de la belleza natural es la piedra angular de esta modalidad. Colores suaves y sencillos, tonos neutros, texturas que inspiren naturaleza a través de las telas, tapicerías y alfombras. Muebles de madera con acabados naturales. Complementos en piedra, barro o cerámica, y mimbre, incluso algún elemento antiguo, con la intención de llevar la naturaleza al interior del espacio o vivienda a decorar, transmitiendo bienestar y confort.
Retro: Abarca varios estilos, describiendo tendencias de antaño y otras épocas con elementos tanto de segunda mano como nuevos. Se considera retro principalmente la decoración de los años desde los 60 hasta los 90; creando un ambiente divertido y despreocupado con colores vivos y brillantes.
Art Decó: Uno de los más icónicos del siglo XX, con una clara tendencia a las líneas geométricas y especialmente a las rectilíneas, colores monocromáticos y las tonalidades del mismo, siendo la clave el contraste entre los claros oscuros o brillantes. Además de, estampados geométricos que dan una sensación de glamour y rincones cargados de adornos. También suele tener referencias culturales.
Romántico: Se trata de crear un espacio cálido y acogedor que se pueden incluir en otros estilos de decoración, como el rústico. Predominan los tonos pastel y los estampados florales, creando espacios suaves y delicados con pequeños detalles como velas aromáticas. La madera es esencial, siempre pintada en blanco o tonos muy claros.
Nórdico: Se caracteriza por la simplicidad de vida, el deseo de vivir en ambientes acogedores y cómodos. Paredes blancas, suelos de madera, y muebles modernos, destacando los colores neutros. Busca la solución a la escasez de luz diurna de los países nórdicos, creando ambientes con colores claros que den sensación de espacio.
Minimalista: Con la base en la simplicidad y en el menos es más, el estilo minimalista crea espacios muy sencillos y simples, utilizando maderas brillantes, superficies lisas y muebles oscuros y negros. Sin apenas ningún elemento decorativo ni detalles.
Contemporáneo: Su principal distinción está en los detalles arquitectónicos, techos altos y formas geométricas. Los interiores muestran el espacio en vez de los elementos decorativos. Se enfoca en la simplicidad y las líneas limpias. El mobiliario es simple, sin curvas, creando un lugar elegante.
Navy o Náutico: Originario por el turismo vacacional de las playas y el mar. Busca colores frescos que transmitan la sensación del océano, azules y blancos principalmente, con detalles en dorado. La idea es tener la impresión de estar en el mar, con mobiliario y maderas en blanco, además de detalles marinos, como conchas.
Industrial: Inspirado en un almacén o un loft urbano, el estilo industrial, muestra los materiales de construcción dando la sensación de obra inacabada en muchos de los elementos. Techos altos, vigas, madera vieja, lámparas metálicas de techo, incluso tuberías están a la vista. Colores neutros y algún elemento abstracto.
Oriental: Formas relajantes y equilibrio, evocando serenidad. Materiales naturales, como bambú, piedra, papel, colores tenues y relajantes, blancos, ocres. Muebles en madera de pino y complementos decorativos orientales. Los paneles de madera y papel para la separación de ambientes son indispensable.
Etnico: Es uno de los más singulares. Incluye elementos y objetos de diferentes culturas creando ambientes exóticos. Una tendencia que puede adaptarse e incluirse en otros estilos de decoración. Se trata de agregar a los espacios toques de otros aspectos y tradiciones de otras culturas como la africana, árabe o balinesa. Su carácter artesanal es el principal valor, así como la utilización de los colores de la tierra, como marrones, rojizos, ocres.
Tres estilos de decoración en interiores menos conocidos
Hay otras modalidades de decoración que están en pleno crecimiento, pero que no son tan reconocidas en la sociedad europea. Algunas de las más destacadas son:
Wabi-Sabi: Es japonés y está enfocado en la belleza de la imperfección. Toma como filosofía tres ideas: nada es perfecto, nada es permanente y nada es completo. Valorando lo natural, el paso del tiempo y lo efímero de la belleza. Con una profunda estética, incluyendo muy pocos elementos, pero bien escogidos bajos los valores mencionados y en contraposición de lo ostentoso y fabricado en serie.
Shabby Chic: Una de las tendencias más populares. Combina muebles antiguos con encajes, flores y colores pastel. Un diseño suave y con toques de ensoñación. Se utilizan muchos los materiales reciclados y muebles restaurados.
Boho o Bohemio: Mezcla textiles y texturas, muebles antiguos, diferentes estilos de decoración. Bohemio, y poco convencional. Con muebles y elementos de todas las clases y partes del mundo. Combinando los colores cálidos de la tierra con otros más fuertes como azules cobalto, naranjas y lilas.