Un piso piloto es aquel que utilizan las promotoras durante la construcción de una obra nueva para mostrar a los posibles compradores un ejemplo de las futuras viviendas. Visitarlo suele ser, por norma general, el primer paso para adquirir un inmueble a estrenar, ya que se presentan de forma atractiva e informativa al cliente, estimulando la intención de compra.
Se encuentra acabado en su totalidad, completamente amueblado y decorado. Para ello, las promotoras suelen contratar a expertos diseñadores y decoradores de interior de modo que, siguiendo la última moda y tendencias, los visitantes sean seducidos por la propiedad.
Además de ser un reclamo perfecto para atraer clientela, los pisos piloto suponen una ayuda para aquellos posibles compradores que tienen dificultades con la visión espacial, ya que no todo el mundo sabe leer e interpretar sobre plano.
En los últimos años se hizo muy complicado visitar uno de ellos, debido a las restricciones, lo cual era un contratiempo tanto para las promotoras como para los posibles compradores. Pero, gracias a la tecnología, han proliferado las visitas virtuales. Muchas empresas constructoras ya implantan este tipo de tours virtuales con el fin de llegar a más clientes, ya que no es necesario el desplazamiento para verlo. Aunque, siempre se recomienda una visita física para conocer de primera mano los espacios, los materiales y las calidades, entre otros detalles importantes.
Suelen ser los primeros del proyecto de obra nueva en construirse, de modo que suelen estar ya terminados a los tres o cuatro meses de iniciarse. Para realizar una visita, normalmente hay que concertar una cita con la promotora.
¿Se puede comprar un piso piloto?
La respuesta es sí. Forman parte de la promoción, aunque su precio puede variar del resto por varios motivos. Normalmente se instalan en la mejor ubicación del complejo, con el mejor acceso, vistas al mar, la terraza más amplia, etc. Teniendo en cuenta que incluye los muebles y la decoración, ello puede incrementar el precio. Otras, en cambio, optan por localizarlas en aquellas viviendas que consideran serán más complicadas de vender, por lo que pueden aplicar algún descuento por ese motivo.
Sin embargo, no hay una norma escrita en cuanto a la ubicación y el precio del piso piloto, por lo que cada promotora tiene libertad de elección, aunque, en principio, tienen los mismos precios que el resto de las viviendas que conforman la edificación.
Es común enamorarse de ellos, puesto que está decorado y amueblado por expertos con las últimas innovaciones y estilo. Pero, hay que tener en cuenta también que, en caso de querer adquirirlo, la fecha de entrega puede demorarse más que la del resto de inmuebles, puesto que se suele usar como escaparate hasta completar todas las ventas, o un porcentaje muy alto de ellas.
¿Qué tener en cuenta a la hora de visitar un piso piloto?
Es una perfecta manera de conocer los detalles de las casas en construcción, principalmente sus calidades y acabados. No debemos dejarnos llevar por la impresión, ya que está acondicionado para suscitar el deseo. Por ello, debemos ser concienzudos y fijarnos en elementos importantes, como las puertas y ventanas, así como los materiales que las conforman, los suelos o los sanitarios. Es muy importante también reconocer la orientación de la vivienda, sus instalaciones comunes o los servicios cercanos, como hospitales, colegios, etc.
En caso de estar interesados en él, deberíamos revisar, además de lo anterior, el mobiliario y electrodomésticos que vienen incluidos. Podemos encontrar pequeños desperfectos o taras que precisen una sustitución.
De cualquier modo, las dudas que nos surja a lo largo de la inspección debemos trasladárselas al guía de la promotora. Por eso se recomienda observar todos los detalles, o incluso llevar un listado, cuando acudamos a la cita.
Principales ventajas de adquirir un piso piloto
La primera y principal ventaja es, obviamente, que el inmueble está amueblado y decorado a medida, por lo cual el comprador puede entrar a vivir con todo dispuesto. Otra de sus principales características ya se ha comentado, y es que suelen contar con la mejor ubicación de la urbanización residencial.
Así mismo, antes de la entrega, se realizarán los arreglos necesarios, ya que, tras el paso de los visitantes, pueden requerirse arreglos en el suelo, o repintar el inmueble. Incluso, podemos solicitar algunos pequeños cambios, como quitar un papel pintado que no es de nuestro gusto o cambiar algún tipo de suelo.
Desventajas de comprar un piso piloto
Una de las más destacadas es el plazo de entrega, ya que la promotora suele disponer de él hasta que esté muy avanzada o completada la venta del resto de inmuebles del proyecto, por lo que la entrega se hará más tarde que el resto.
También hay que tener en cuenta que no se podrán realizar cambios sobre diseño o materiales como en las casas que están en las primeras fases de construcción. Por lo que, de querer realizar modificaciones, estas correrían a cuenta del comprador.
Por último, el piso piloto nos será entregado con reparaciones y alguna capa más de pintura que el resto de la promoción, ya que ha sido usado y visitado por mucha gente.