Nació hace más de 300 años, pero ha avanzado y mejorado con el paso del tiempo hasta convertirse en la más eficiente del mercado. El acero es su componente estrella utilizado para construir uno de los monumentos más icónicos y representativos de Europa, la Torre Eiffel. De hecho, fue una de las primeras construcciones confeccionadas con este material y este tipo de técnica de paneleado. Muy extendida y afamada en Estados Unidos, la drywall, en inglés o construcción en seco, es una modalidad de edificación mediante elementos o piezas prefabricadas, que posteriormente se unifican sin materiales húmedos. De ahí, su definición cómo seca.
Se trata de una construcción sostenible en todos los sentidos. Minimiza el consumo de agua y electricidad, utiliza materiales reciclados como la madera o el acero, no produce contaminación acústica y reduce los accidentes laborales. El ciclo de vida de estas viviendas o edificios es muy superior al de otros métodos y se erige como uno de los formatos más eficientes del mercado.
Es muy importante no confundirla con la construcción empleada en las viviendas prefabricadas. Estas se ensamblan uniendo de forma tradicional un conjunto de piezas de tamaño casi estándar. En cambio, la técnica en seco cuenta con mediciones previas y con ensamblados mecánico o químicos. Muy alejado del formato clásico, que se verá más adelante.
Tipos de construcción en seco
En conjunto o en paralelo, el mercado inmobiliario y la construcción no paran de evolucionar. Nuevos métodos mas sostenibles, eficaces económicamente y energéticamente, esos son los nuevos retos y objetivos a corto y a largo plazo. La construcción en seco forma parte de esas nuevas formas que han venido para quedarse, y que cumplen con los nuevos estándares y leyes medioambientales.
Actualmente, existen varios sistemas que complementan a la idea principal de la edificación en seco como son las placas de yeso, cemento o fibras. Además de, los revestimientos cerámicos, con pintura o chapas metálicas. Pero, las técnicas de edificación más conocidas en esta tipología son:
- Drywall. Es una estructura de paneles fabricados en madera, fibras, cemento, yeso o un compuesto de varios elementos, más un relleno térmico. Estas placas se combinan para crear estructuras, tanto para interior como para exterior. Pueden utilizarse para modificaciones en la vivienda, ampliaciones o para una construcción completa.
- Panel SIP. Es el último avance en la construcción en seco y el más completo. Tiene cerramientos exteriores, verticales, horizontales y en el interior. Se trata de un sistema estructural con paneles de OSB que son rígidos y aislantes a la vez.
- Steel framing. Es un sistema muy parecido al drywall, pero, en este caso, sí soporta cargas estructurales, gracias a las laminas de acero del interior. No necesita otros elementos complementarios, ya que incluye todos los cerramientos y particiones necesarios.
- Balloon framing. De idénticas características que el Steel framing, pero construido en madera para un mayor aislamiento y sostenibilidad.
Beneficios de la construcción en seco
La característica principal de la construcción en seco es la apertura de su construcción, totalmente abierta. A través de sus elementos se pueden unir otros compuestos como ladrillo u hormigón. Su flexibilidad arquitectónica y de diseño permite un sinfín de aplicaciones para el sector. Y para todo tipo de inmuebles, desde oficinas, edificios o rascacielos hasta viviendas de obra nueva. Entre sus cualidades, también destacan:
- Más calidad y fiabilidad, gracias a su fabricación industrializada, lo que reduce los errores humanos in situ o imprevistos durante la obra.
- Certificados y conforme a la legislación vigente en cuanto a casa y construcciones.
- Personalización y precisión de los materiales, así como su bajo mantenimiento estructural en el futuro.
- Facilidad de transporte de los elementos que la componen.
- Hasta un 55% de tiempo menos en completar la obra. Los ensamblados reducen a más de la mitad los plazos de ejecución, gracias a la supresión de fraguados.
- Ahorro de en torno a un 15-20% del presupuesto frente a una tradicional, en función del tamaño de la obra.
- Compatibilidad con otro tipo de construcciones y materiales.
- Es estática y no se desplaza por los movimientos sísmicos.
- Minimización de vapores y residuos al medio ambiente. No usar cemento, ni cal y arena ha permitido eliminar, casi al completo, los escombros. A menor generación de escombros, menos contaminación acústica.
- Aumento del aislamiento térmico y acústico en la vivienda, así como eficiencia eléctrica por sus componentes.
- Mayor durabilidad, resistencia al fuego y evita la corrosión.
- Este tipo de construcción disminuye el consumo de agua al no realizar mezclas. Además, debido a su ensamblado se reduce a la mitad el personal y los accidentes en la obra frente a una tradicional.
Diferencias entre la construcción en seco y la tradicional
La edificación en ladrillo y cemento está pasando a un segundo plano. La industrialización junto a los avances en el sector brinda una gran oportunidad para realizar nuevos diseños, edificios más eficientes y casas menos dependientes de la electricidad. El aumento exponencial de la temperatura, debido al efecto invernadero y el cambio climático, ha sido el punto de partida para encontrar nuevos sistemas para crear hogares.
La principal diferencia entre la construcción en seco y la tradicional o húmeda, es que la primera de ellas no utiliza productos con base acuosa como el cemento para ensamblar sus viviendas. Edifica a través de paneles aislantes de temperatura y ruido, que se pueden adaptar perfectamente al tipo de construcción. Ya sea un bloque de casas, locales o una nave industrial. Sus estructuras se montan o desmontan para modificar la distribución, se trasladan a otros espacios o se eliminan. Reutilizables y fácilmente reemplazables.
La unión entre las piezas en la construcción en seco es mediante fijaciones mecánicas o químicas. Mientras que la tradicional necesita de morteros u hormigones para unificar. Esto hace que necesite aun mas tiempo y mano de obra para llevar a cabo cualquier edificación. En concreto, un 60% más que cualquier tipología de construcción en seco.
Además, todo ese personal extra y materiales aumenta exponencialmente el desperdicio de residuos, suciedad y ruido al medio ambiente. De hecho, la construcción en hormigón es responsable del 10% de las emisiones de CO2. ¿Y qué hace la construcción en seco para combatir estas cifras?
- Reducir costes, mano de obra y tiempos de edificación.
- No genera escombros ni desperdicios con el ensamblado.
- Alcanza la mayor eficiencia energética del mercado.
- Disminuye la polución y el impacto medioambiental.