A la hora de querer comprarte una vivienda, el proceso que se puede llevar a cabo hasta obtener un préstamo hipotecario puede resultar largo, laborioso y no tan sencillo como parece a priori. A este proceso tan complejo, hay que sumarle la presencia del temor a que el banco deniegue el préstamo después de hacer la tasación, ya que ello conllevaría perder el dinero de la tasación y del contrato de arras, si lo hubiese.
Pero antes de poder explicar las posibles soluciones que hay para este último hecho, es importante conocer las razones del rechazo de la hipoteca.
Motivos por los que te han podido denegar la hipoteca
Es indudable que, si un préstamo sido denegado es porque responde a uno o varios motivos. En ocasiones, esta respuesta negativa se produce antes de la tasación, pero otras, se produce una vez realizada.
Por norma general, en el caso de que te la vayan a denegar, lo habitual en estos casos, es que la respuesta se lleve a cabo antes de la tasación, porque lo que suele ocurrir es que el demandante o los demandantes no pasen el estudio de viabilidad que, normalmente, hace la entidad bancaria.
Esta consiste básicamente en una investigación que realiza la entidad financiera, para determinar si los clientes son aptos o no para recibirla , y también para delimitar hasta qué importe pueden recibir.
Esta última valoración es la que determinará realmente si el banco la concederá o no, ya que dependerá del importe solicitado y, sobre todo, de la cantidad que crea que pueden abonar mensualmente los demandantes. Con lo cual, en esta primera fase, los motivos principales que puede haber para encontrar una hipoteca denegada pueden ser:
Inestabilidad laboral
Realmente, lo que buscan las entidades financieras es un contrato fijo que conlleve una estabilidad a los ingresos con un pagador de confianza.
Lo ideal, por ejemplo, es ser funcionario y llevar un sueldo medianamente alto y con una estabilidad fija, así difícilmente podrán denegar una hipoteca.
En el caso de no ser así, tener un contrato fijo, tal y como comentábamos antes y contar con más de un año de antigüedad podrá facilitar las cosas. Si el demandante trabaja por cuenta ajena o lo hace de manera esporádica, lo tendrá más complicado.
Edad, más joven
Uno de los principales motivos para poder denegártela es que el demandante más joven tenga más edad que la recomendada o conveniente, ya que suelen tener una duración de entre 20 y 40 años.
Es decir, determinan que debe de estar pagada antes de que se alcancen los 75 años. Si se da el caso de que va a tener una duración de 40 años y ya el demandante tiene 39 años, se consideraría fuera de plazo.
Ahorro e ingresos insuficientes
Actualmente, es muy complicado que concedan el 100% de la hipoteca, por lo que el demandante debe cubrir una buena parte por su cuenta. Si esto no ocurriera así, difícilmente la entidad concedería el préstamo.
Por norma general, es importante aportar como mínimo el 30% del precio que cueste el inmueble, ya que, como dato de referencia, de ese 30% que debe tener ahorrado, un 10% cubren gastos y un 20% su aportación inicial a la compraventa.
Hipoteca denegada después de tasar
Pese a que, una vez tasada la vivienda no es habitual que la entidad bancaria te la deniegue, en algunos casos puede darse este hecho.
Para ello, ya habrías pasado el estudio de viabilidad previo, habrías pagado los gastos de tasación, y también habrías adelantado una cantidad para el contrato de arras.
Pero, en el caso de que el inmueble valga menos de lo estimado, la entidad financiera que previamente te ha concedido el 80% del precio, tendrá que reducir el importe máximo que te presta.
En el caso de que no tengas ahorros para cubrir esa parte adicional que tienes que poner, se puede dar el hecho de quedarte sin compraventa.
Alternativas para conseguir la hipoteca si te la han denegado después de la tasación
En el caso de estar en esta situación, que en el caso de no ser la más habitual puede ocurrir, para poder conseguirla tienes hasta tres opciones para elegir la que más te convenga:
- Préstamo personal: Una de las posibles soluciones es pedir uno de este tipo a otra entidad bancaria para cubrir el importe que falta. Se debe estudiar muy bien esta solución, ya que puede complicar mucho el día a día de la familia. Pues, serían dos deudas para pagar mensualmente y ello puede conllevar sobrepasar el nivel máximo de endeudamiento.
- Aval: Un aval es básicamente una garantía contra el préstamo que solicitas. Puedes aportar más ingresos con un avalista o bienes propios, como locales u otra vivienda, para poder así convencer a la entidad financiera de que tienes más dinero. Habitualmente, suelen ser los padres de los demandantes los que suelen avalar a sus hijos con la pensión o con su propia propiedad.
- Asesor financiero: La última posibilidad es dejar la hipoteca en manos de un experto en préstamos de este tipo, el cual intentará negociar con las entidades bancarias en nombre de su cliente para conseguirle las mejores condiciones.
Hipoteca denegada y contrato de arras
Un contrato de arras es un documento privado, totalmente legal entre un comprador y un vendedor. El comprador se compromete a comprar el bien del vendedor, quien le asegura prioridad en esta adquisición, a cambio de cierta cantidad de dinero, que son las arras.
El incumplimiento de este contrato por cualquiera de las partes conlleva que la otra se quede con las arras. Con lo cual, si has firmado un contrato de arras con el vendedor del inmueble que quieres y por el motivo que sea, el banco finalmente no te concede la hipoteca, es lógico que te preguntes si podrás recuperar ese dinero.
Cabe resaltar que, para estos casos, cabe la posibilidad que en este contrato se incluyeran unas cláusulas en las se pudiera tener prevista esta situación, y que, por ende, pudieras recuperar ese gasto.
En el caso de no existir esta cláusula, el comprador puede perderlo perfectamente, a no ser que el vendedor como un acto de buena fe, quiera devolvérselo.