Cargar el coche eléctrico, cocinar en el horno o poner la calefacción. Estos hábitos tan cotidianos tienen cada día un coste más elevado. La luz ha alcanzado durante este año precios de récord que, se prevén, que seguirán subiendo durante 2023 si el conflicto ucranio-ruso no cesa y se mantiene la inflación europea.
La luz, sin duda, se ha convertido en el tema más noticiable del año. Los ciudadanos han visto día tras día como el kilovatio subía, las franjas horarias (valle, llanas y puntas) no causaban un descenso en la factura y, en definitiva, el coste mensual y anual se encarecía de forma exacerbada.
Precios de la luz en España
Definitivamente, 2022 es el año en el que los españoles han asumido uno de los mayores costes eléctricos desde que se tienen registros. La factura anual para algunos ha aumentado hasta los 500-1.000 euros. Además, se han experimentado temperaturas altísimas a lo largo y ancho de la península.
En febrero de 2022, los españoles asumieron un gasto extra del 80%, respecto al 2021, un 63% en mayo y 31% en agosto. Una tregua que comenzó a partir de septiembre cuando empezó a descender hasta el 20%-15%.
Aun así, la media mensual durante 2021 ha sido de 200€, 6 euros el kilovatio, siendo el pico más caro hasta la fecha el 7 de octubre, con 500 €/KW. Según la media anual, en los últimos años el precio de la electricidad ha ido in crecendo, con pequeñas reducciones de precio:
- 42,73€/kilovatio en 2014.
- 39,67€ en 2015.
- 52,24€ anuales en 2016.
- 55€ en 2017.
- 57,39€ en 2019.
- 33,96 €/kilovatios durante todo 2020.
- Hasta los 111,97€ en 2021.
Factores que aumentan el precio de la luz
Desde la crisis sanitaria, España, Europa y medio mundo han sufrido vaivenes económicos. Los mercados siguen sin estabilizarse, los movimientos sociales están aumentando y las energías renovables aun no son suficientes para paliar tanta demanda.
Por ello, el panorama actual, nacional e internacional, es uno de los más duros para la población, desde la pasada crisis económica. Conflictos armados, huelgas de transporte o factores geopolíticos. Todos ellos inciden de forma directa e indirecta en el valor del kilovatio y en el poder adquisitivo de cada uno de los españoles.
Los motivos más relevantes por los que el precio de la luz ha subido durante todo este año y, si nada cambia, lo seguirá haciendo en 2023 son:
- Precio de las materias primas. La subida del coste del combustible ha hecho un efecto dominó que ha encarecido todos los productos en cualquier mercado. Desde los ladrillos para construir viviendas de obra nueva, el transporte del butano o la alimentación. En general, todo ha visto elevado su gasto en torno a un 15-20% Algo que ha afectado muchísimo a los comercios, ya que levantar la persiana cada día les ha supuesto un coste extra no previsto.
- Aumento de la demanda. Las temperaturas de más de 40 grados que ha sufrido España desde mayo hasta casi septiembre, ha hecho que empresas públicas, privadas, y cualquier ciudadano baje los grados del aire acondicionado. O que adquiera nuevos productos refrigerantes. O en caso contrario, otros fenómenos térmicos como Filomena. De hecho, de este aumento tan significativo de la demanda y, por supuesto, para luchar contra el desperdicio energético, el Gobierno español aprobó la ley que obliga a instalar puertas y ventanas que no dejen salir la temperatura en comercios. Así como un tope de 25 grados en el interior. El consumo ha disparado tanto durante 2021 que, las eléctricas, deben generar mayor electricidad y, por tanto, una crecida de costes de producción.
- Incremento de los gastos de emisión de CO2. La proliferación de mayores legislaciones europeas para frenar el cambio climático y una tendencia hacía las renovables hace que se les exija un mayor coste a las centrales eléctricas por su contaminación. La media anual de 2019 era de 24 euros, 24,75€ en 2020, 53,55€ en 2021 y, 80,16€ en 2022. Impuestos y tasas que aumentan y repercuten de forma directa en los ciudadanos.
- Energías renovables. La falta de instalaciones para asumir la demanda, hace que aun la electricidad convencional siga siendo la líder y puedan fijar valores y dominar el mercado.
- Conflicto ucranio-ruso. Puede que haya sido uno de los acontecimientos clave para el aumento del gasto a nivel europeo. La desestabilización del mercado, el gran suministro, de un 40% de gas perteneciente de Rusia y la incertidumbre han marcado los valores desde que la guerra comenzó.
¿A que tarifas les afecta más el precio de la luz?
No a todos los consumidores españoles les afecta de la misma manera los cambios en el coste del kilovatio o los vaivenes del mercado. Todo depende de si la tarificación aplicada mensualmente se rige por el mercado libre o regulado, siendo este último los que más sufren las subidas.
Son 11 millones de españoles los que tienen contratada una tarifa PVPC, es decir, según el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor. Que viene regulado por el Gobierno de España, y que sólo está disponible para ciudadanos que no consuman más de 5.000kWh al año. El mercado regulado varía en función de los movimientos que se registren en todo el mercado y varía cada hora. Por lo que, este tipo de clientes nota mensualmente la subida o bajada del precio de la luz, además, suelen tener valores muy dispares entre sí. Por ejemplo, facturas en julio de 300 euros, usando el aire acondicionado o de 180 en noviembre con el mismo consumo, pero de calefacción.
La otra opción es optar por una tarifa del mercado libre. Dentro de esta existen tres variaciones:
- Precio fijo, pactado por contrato con la compañía eléctrica durante un período de tiempo. Nunca de forma permanente, ya que suele actualizarse periódicamente (2-3 años) según el IPC.
- Indexado. Se cobra al mismo coste que tenga en el mercado general, sin descuentos.
- Discriminación horaria. El gasto de la electricidad variará según los tramos horarios elegidos. Habrá ciudadanos que contraten tarifas nocturnas o diurnas, o se acojan a las establecidas por el Gobierno, tales como valle, punta o llana
Para conocer cuál de todas las anteriores está aplicando su compañía, es muy importante saber si se trata de una comercializadora o la empresa origen. No es lo mismo estar abonado a una subcontrata, que será mas cara, que a la eléctrica original. Además, hay que poner especial atención en el coste del kilovatio mensual, cuenta con algún descuento aplicado o franja horaria seleccionada.