Muchos se preguntan, en la coyuntura actual, qué va a pasar con el precio de la vivienda. Los costes del petróleo, la electricidad y el gas están disparados, dando lugar al encarecimiento de los principales materiales usados en la construcción e, incluso, creando algunos escenarios de desabastecimiento.
El sector de la obra nueva residencial en España respira un ambiente de incertidumbre, debido a la situación económica actual, generada por la inflación. Los expertos coinciden en que, a raíz de este contexto, muchas de las licencias solicitadas para van a sufrir un retraso.
Esto ha provocado que la rentabilidad se sitúe en valores mínimos. Los proyectos y presupuestos realizados antes de que estallara el conflicto en Europa no preveían los incrementos de las materias primas, los combustibles o las energías, lo cual es una parte sustancial de los costes que soporta el sector. La única solución: seguir aumentando los precios.
¿Por qué sibe el precio de la luz en España?
Son tres los principales factores que hacen que el coste de la luz se eleve. El primero es la demanda, que ha subido tras la pandemia. Durante la misma, se produjo una ralentización de la producción para adecuarla a la demanda existente por aquel entonces, que era más baja de lo habitual, sobre todo durante el confinamiento. Con el aumento, se produjo un desajuste en el mercado, dando lugar al encarecimiento del precio de la energía.
El segundo factor es el aumento del coste del gas, producto del conflicto entre Rusia y Ucrania. La escasez del suministro es el principal problema, pero ha conllevado, paralelamente, a un encarecimiento general de los suministros, sobre todo del petróleo. El precio del gas influye directamente en el de la luz, porque es el combustible fósil principal que se usa para obtener electricidad.
Y, por último, el alza del coste de los derechos de emisiones de CO2. Estos, fijados por la Unión Europea, repercuten en la producción de la energía mediante ciclos combinados. Por ello, las empresas eléctricas que usan carbón y gas, las principales en España, han de pagar esos derechos de emisiones por contaminar en mayor medida que otro tipo de tecnologías, como la eólica o la solar.
¿Cómo afecta el precio de la luz directamente al sector de la obra nueva en España?
Más allá de factores clave, como la imposición de elevados niveles de preventa para que las promotoras obtengan financiación por parte de las entidades bancarias. Se dan, por la situación actual, algunos obstáculos coyunturales que tienen como consecuencia que la edificación de viviendas de obra nueva residenciales no crezca lo suficiente.
Todo comenzó con la pandemia y las constantes interrupciones en las cadenas de suministros para las constructoras que supuso la gestión de la crisis por parte de China. Aún hoy en día, los confinamientos son inflexibles en ese país, lo cual sigue afectando a las relaciones comerciales. Ello propulsó la subida desorbitada de los costes de las materias primas y su transporte.
Por otro lado, se sumó el estallido del conflicto entre Ucrania y Rusia, dando lugar a la actual crisis energética, la cual también afecta directamente al sector de la construcción. Con la subida de la luz, se encarece de sobremanera el coste previsto en el uso de la maquinaria, alumbramiento de las edificaciones, etc.
Todos estos factores han afectado negativamente en la ejecución de las obras, principalmente porque la mayoría de las promotoras no habían previsto esta escalada de precios en sus presupuestos.
A principios de 2022, la Confederación Nacional de la Construcción dio a conocer un informe en el que señalan que, al menos, 500 licitaciones públicas en España, por una cuantía superior a los 230.000.000 €, se han quedado desiertas desde el pasado noviembre, a causa de la imposibilidad de las promotoras de asumir los costes.
Todo ello conlleva a una consecuencia lógica, el alza de los precios, y no solo en vivienda nueva, por la falta de oferta, si no que afecta a todo el sector de la construcción en general.
Ante la subida del precio de la luz, ¿por qué es mejor opción comprar una vivienda de obra nueva?
El conflicto europeo, sumado a la creciente inflación, ha repercutido directamente en la factura energética de los españoles, la cual se ha disparado. Se han puesto en marcha medidas y consejos para ahorrar en electricidad, pero hemos de tener en cuenta que la forma más efectiva es teniendo una casa sostenible energéticamente.
Para ello, es recomendable conocer las características importantes, como la orientación, ya que, si nuestra casa recibe más luz solar en invierno, y viceversa en verano, conseguiremos ahorrar al no tener que poner el aire acondicionado o el calefactor. Consecuentemente, también es imprescindible fijarse en la calidad de los materiales y el aislamiento, ya que también repercuten directamente en la factura. Por ejemplo, si tenemos ventanas de madera antiguas, podemos cambiarlas por otras nuevas aislantes, de manera que entre en el hogar el frio o el calor.
Aunque el precio de la obra nueva es más elevado que el de los inmuebles de segunda mano, a la larga esta última será más cara, puesto que, aunque esté reformada, no cuentan con los nuevos sistemas de construcción y los materiales que hacen que se reduzca el despilfarro energético. Incluso, ya se construyen con fuentes de energía renovables integradas en la propiedad.
Situación actual del mercado inmobiliario residencial en España
Es a partir del año 2014 cuando el mercado de la vivienda de obra nueva en España ha empezado a escalar y a crecer a mayor ritmo que el sector de segunda mano. Dando salida al stock sobrante de la obra nueva perteneciente a la crisis inmobiliaria de 2008, la edificación bajó el ritmo, y con ella la oferta de inmuebles a estrenar. Este fue el principal factor que dio lugar al alza de los precios. Debido a ello, muchos compradores volvieron la vista hacia las residencias de segunda mano, generalmente más asequibles.
Pero, esa situación está cambiando actualmente, debido a la escasa oferta de nueva construcción, ha aumentado exponencialmente la demanda de segunda mano, y, consecuentemente, hay una menor oferta de este tipo de inmuebles, lo cual hace que el precio también suba en este sector.
Con el Euribor al alza, los expertos esperan que los precios sean más moderados. A medida que aumentan los tipos de interés también lo hacen las hipotecas, por lo cual se prevé una menor demanda de casas.