Sobre plano, en plena construcción o terminada. Los futuros propietarios de un inmueble de obra nueva deberán de tener ahorrado entre el 30-35% del valor de la misma. Sea cual sea el estado de la vivienda de obra nueva a adquirir, los pagos, gastos mínimos y extras son idénticos La única diferencia es el periodo en el que se liquidan.
Si se ha comprado al finalizar la edificación de la promoción y ya está lista para entrar a vivir, todos los pagos deberán de hacerse en el mismo periodo de tiempo. En cambio, si la adquisición se ha realizado sobre plano, el primer abono se producirá con la firma del contrato de arras o de reserva y, el restante, en la entrega de llaves.
Gastos mínimos al comprar una vivienda de obra nueva
Para determinar el ahorro necesario para adquirir un inmueble de nueva construcción es imprescindible conocer si se va a solicitar o no una hipoteca, porque es ahí donde se genera el principal gasto a asumir.
En general, salvo casos muy particulares, las entidades bancarias sólo conceden el 80% del valor de tasación de la casa a estrenar. Por lo que, el 20% restante deberá de abonarse por los clientes. En caso contrario, sólo seria necesario tener la cuantía suficiente que oscila entre el 10-15% del total para el coste de los siguientes trámites obligatorio:
- Abonar el IVA. Para todo el territorio nacional, excepto las Islas Canarias, se trata de un 10% del precio de la propiedad. En las islas del archipiélago se aplica el 6,5% del impuesto general indirecto canario (IGIC). Para las viviendas de obra nueva de protección oficial, y también para toda España, este gravamen desciende hasta el 4%.
- Notaria. Es la pieza fundamental de todo el proceso y el encargado de dar fe pública de la compraventa de la propiedad entre la constructora y los propietarios. Además, del encargado de realizar y guardar una copia de las escrituras.
- Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Se trata de un gravamen asociado a la escritura de compraventa, que varía según la comunidad autónoma. La cuota se calcula mediante el precio escriturado que oscila entre el 0,5% y el 1,5% del total.
Pagos extra a tener en cuenta en el presupuesto final
Al adquirir una casa de obra nueva, algo que también ocurre en las de segunda mano, hay que tener en consideración algunos aspectos que, a priori, pueden no incluirse. No sólo basta con tener ahorros para hacer frente al coste final o los intereses de la hipoteca, si se solicita. Sino que, durante todo el proceso, aunque, mucho más al finalizar la compra y al entrar a vivir en la nueva casa, es cuando se derivan estos gastos o costes extra. Pueden suponer hasta un 2-5% del presupuesto previsto. Algunos de ellos son:
- La tasación del inmueble. Para conocer la cuantía que la entidad bancaria puede conceder, antes hay que realizar una tasación legal y homologada por el Banco de España. El precio varía según las características del inmueble, tales como tamaño o prestaciones, y puede oscilar entre los 200 a 500 euros.
- Tasa de apertura. Aunque no todos los bancos la cobran, generalmente, cuando una hipoteca es concedida, hay que abonar los costes de apertura, formalización, estudio o gestión de la misma.
- Registro de la Propiedad. A pesar de no ser obligatorio, pero si aconsejable, pedir al notario, gestor o abogado que inscriba la vivienda de obra nueva en esta entidad pública tendrá un coste del 0,1 al 0,25% del precio de la propiedad.
- Comisión de la inmobiliaria. Si la compra no se ha realizado de forma directa con la constructora sino con un mediador, hay que considerar la cuota de gestión que varía según los servicios prestados y el coste de la casa.
- Dar de alta los suministros. En general, el coste de dar de alta la luz, por ejemplo, en una vivienda de obra nueva tienen un coste de entre 100 y 500 euros dependiendo de la potencia contratada. Ya que, es necesario abonar el coste de enganche o de acceso a la red eléctrica. Estos precios están marcados por el Estado español. Algo que no ocurre con las compañías de telefonía o internet.
¿Cómo ahorrar en la compra de una vivienda de obra nueva?
Economizar al máximo para hacer descender ese porcentaje de entre el 20-35% de ahorro para adquirir una propiedad a estrenar es uno de los principales objetivos de los compradores. También para destinar esa cuantía a hacer cambios en el hogar, amueblarlo o adquirir un trastero, en caso de que la promoción elegida no tuviese.
Para buscar la forma de no abonar costes extras o minimizar los gastos, es necesario prestar atención a cada detalle y trámite que se realiza.
- En el caso de las hipotecas, en lugar de contratar una desde cero con los costes iniciales y de estudio que conlleva, es posible subrogarse a la financiación del promotor. Esto evitará abonar los gastos de tasación del inmueble y de apertura del expediente.
Si la entidad bancaria no lo aceptase, para ahorrar en la cuota mensual, se hace imprescindible elegir una hipoteca con interés fijo. Así como, comparar tipos de interés en el mercado antes de ir directos al banco habitual o de confianza.
- Comprar en el momento adecuado. Las constructoras, cuando la promoción se encuentra en fase de proyecto o sobre plano, o cuando sólo quedan unas últimas unidades en stock, suelen realizar descuentos de entre un 10 o 15%.
- A pesar de lo que pueda parecer, contratar un gestor o solicitar los servicios de una gestoría no es obligatorio. Tan sólo el notario lo es. Por lo que, si se prescinde de este agente se puede ahorrar entre 500 u 800 euros.
- Seguros de vida o de hogar. Junto a la hipoteca es obligatorio contratar este tipo de pólizas que, con la nueva normativa europea, no es mandatorio hacerlo con la misma entidad bancaria. Para reducir al máximo la cuota, que no la cobertura y prestaciones de éste, se hace imprescindible comparar otros bancos o compañías.