Las viviendas sostenibles ya no son una alternativa, sino una realidad. Constructoras, gobierno y entidades privadas están llevando a cabo iniciativas para crear los espacios habitacionales del futuro. Estos serán más conscientes con el medio ambiente, tendrán energías renovables y materia prima reciclada o natural.
Las casas a estrenar aúnan eficiencia, sostenibilidad y calidad. El objetivo es crear propiedades con una reducida huella de carbono, con un menor consumo y desgaste, sin dejar a un lado el diseño ni las calidades. Las promociones de obra nueva del presente y del futuro tienen huerto, placas solares, espacios coworking, suelos térmicos y doble acristalamiento.
¿Cómo es una casa sostenible?
La ley europea, que entró en vigor en 2021, que obligaba a todas las promociones de nueva construcción que fuesen edificadas a instalar placas fotovoltaicas, daba una idea de la metamorfosis que iba a experimentar el sector. Y, sobre todo, cuál sería la dinámica en construcción a partir de esa fecha.
Las viviendas de obra nueva ya no tienen que contemplar la posibilidad de ser sostenibles, sino que deben serlo. Un inmueble eficiente y sostenible se caracteriza por:
- Uso de materias primas naturales, recicladas y de kilometro cero durante todo el proceso de edificación.
- Energías renovables, tales como las placas solares o la aerotermia, que se encarga de generar energía, mediante bombas de calor.
- Aislamiento térmico y acústico.
- Construcción bioclimática, teniendo en cuenta las características del terreno y del clima para determinar qué materiales se van a utilizar. Esto es una de las últimas novedades en el sector. Se trata de estudiar al máximo el entorno, la ubicación, temperatura y las preferencias del propietario, para crear una vivienda a medida en todos los aspectos. En el norte de España, por ejemplo, será mas adecuado construir propiedades con madera o aislantes anti humectantes y, en el sur, de hormigón o ladrillo para absorber el calor.
- Reducción del consumo de energía, emisiones de CO2, contaminación acústica y gestión de residuos durante la construcción del complejo de obra nueva.
- El exterior de los edificios es de cristal. De este modo, se aprovecha al máximo la luz solar, y lo que se conoce como calefacción pasiva. generando un calor de efecto invernadero en el interior de las casas.
Los últimos diseños sostenibles del mercado de obra nueva
Los salones internacionales especializados, como la última cita en Málaga de Simed, profesionales y el sector inmobiliario y de la construcción, en general, han puesto el foco en la innovación y el avance entre diseño, vanguardia y sostenibilidad para desarrollar las nuevas promociones.
Todos los agentes implicados en la edificación de un complejo residencial, ya sean obreros, arquitectos o interioristas, han tenido que modificar sus formas y características de construcción. Transformando los métodos ordinarios hacía unos más eficientes y sostenibles.
Los inmuebles a estrenar cuentan, actualmente, con algunos de los mejores materiales, procesos y tecnologías del momento. La domótica o Smart house es uno de los progresos más asombrosos y prácticos para los nuevos hogares. Se trata de crear casas inteligentes, que reduzcan al máximo los gastos y aumenten la practicidad de todos los aparatos de la vivienda. Tales como empezar a calentar el horno al salir del trabajo, poner el aire acondicionado desde el gimnasio, apagar las luces desde el coche o subir y bajar las persianas en vacaciones para simular que hay alguien en casa.
El control y automatización es amplísimo. Desde enchufes, persianas, duchas, luces, electrodomésticos… Incluir esta tecnología permite monitorizar el inmueble desde el móvil, tablet u ordenador. Para generar un uso eficaz de todos los dispositivos y aumentar el ahorro.
Algo en lo que incide el diseño bioclimático. Tal y como se indicaba anteriormente, estudia a fondo todas las ventajas e inconvenientes del terreno y de la vivienda para, a partir de ahí, confeccionar el proyecto. El objetivo es maximizar la eficiencia a través de diseños que recojan el máximo de recursos naturales, como orientar las ventanas hacía el sol, entre otros.
Pero, lo más relevante de toda la obra son los materiales empleados. Estos determinarán en gran medida todas las prestaciones y características de las casas. Destaca el cemento biotecnológico, la piedra, corcho o madera. Se caracterizan por ser naturales, resistentes y tienen una vida útil mas larga que los componentes artificiales. El principal motivo por el que se emplean es por su capacidad para aislar térmicamente, sin tener que utilizar espumas tóxicas o sintéticas, soportan mucha carga sin apenas mantenimiento y, además, regulan la humedad y el ruido exterior.
Ventajas de comprar una vivienda de obra nueva sostenible
A pesar de que el coste, a priori, es muy superior a un inmueble normal, los beneficios superan con creces las desventajas. El presupuesto es mayor, sí, pero el ahorro se hace latente a corto plazo. Sobre todo, en las facturas de luz y gas.
Pero, más allá, de las cuestiones económicas, comprar o construir una propiedad a estrenar sostenible es una apuesta de futuro, de compromiso con el medio ambiente, salubridad y hacía una durabilidad superior a la media.
De hecho, uno de los principales problemas que azotan los inmuebles de segunda mano y los edificios antiguos es el Síndrome del Edificio Enfermo. La organización Mundial de la Salud indica que un gran número de enfermedades están asociadas u originadas en edificios residenciales, debido a la contaminación del aire de sus espacios cerrados.
Comprar alguno de los inmuebles ofertados en ventaobranueva.es, tienen los siguientes beneficios:
- Ahorro en todos los sentidos. Desde agua, luz, gas y hasta calefacción, gracias al aislamiento térmico. Este tipo de viviendas tienen un precio de en torno a 5-10% superior, que se amortiza en 3 y 5 años.
- Los edificios pasivos compuestos por cristaleras reducen en un 90% el consumo de luz.
- Menos impacto medioambiental.
- Reducción de costes, gracias al empleo de materias primas de proximidad, recicladas y naturales.
- Aumento del consumo responsable.
- Menores costes de mantenimiento. Debido a la legislación vigente que permite que brinda una garantía de 10 años a las casas de obra nueva, y por la instalación de materiales de alta calidad. Esto aumenta considerablemente la durabilidad de los residenciales en general, y de las viviendas en particular.