Cerrar la terraza de un inmueble es la mejor forma de ganarle metros y así hacer las zonas o habitaciones más amplias. Además, ofrece una mayor privacidad y se evita los ruidos del exterior al aportar un mejor aislamiento. ¿Qué permisos se necesitan? ¿Qué debo saber antes de hacerlo?
Ley de cerramiento de terrazas
Las viviendas independientes no dan problemas y suelen tenerlo más fácil, aunque deben cumplir de igual manera con la Ley Urbanística del municipio. Las casas comunitarias son las que más complicado pueden tenerlo a la hora de llevar a cabo el cerramiento de una terraza.
¿Qué permisos se necesitan?
Lo primero que se debe hacer es consultar los estatutos de la comunidad de vecinos. Es necesario saber si están permitidos los cerramientos y de qué tipo pueden ser. En caso de que así sea, solo hay que comunicárselo al presidente y decirle cuando comenzarán las obras.
Si no requiere ningún tipo de obra y no influye en la fachada, no se necesitan permisos ni licencia, sólo serán necesarios en caso contrario. Hay que tener en cuenta no alterar la seguridad del edificio y no perjudicar a los demás propietarios, limitando la luz de su vivienda o sus vistas.
En el artículo 10.3 de la Ley de Propiedad Horizontal, se regulan todas estas cuestiones. Hay que tener la aprobación de las 3/5 partes de la participación de la junta de propietarios, en la que se habrá solicitado una votación para el consentimiento. A partir de ahí, se esperará 30 días para que los propietarios que no hayan podido asistir a la votación puedan presentar su argumento si lo consideran oportuno. Fuera de ese plazo sus votos computarán a tu favor, tal y como se recoge en el artículo 17.8 de la Ley de Propiedad Horizontal. Si en la comunidad o en el edificio ya existen otros cerramientos, no podrán oponerse.
En cuanto a los permisos que hay que solicitar al ayuntamiento, los requisitos varían según la localidad. Es necesario informarse de la normativa urbanística del municipio, y así evitar posibles sanciones. Y es que, al tratarse de una terraza, se añaden metros cuadrados a la vivienda y no siempre está permitido desde el plano urbanístico, incluso hay que presentar un proyecto técnico. En conclusión, es necesario un permiso de la comunidad de vecinos y del ayuntamiento.
Los 3 pasos para cerrar una terraza de forma legal
- Proyecto técnico, donde se especifiquen los materiales y el diseño del cerramiento para presentarlo al ayuntamiento.
- Aprobación de la comunidad de vecinos.
- Licencia municipal, una vez se ha presentado al ayuntamiento el proyecto y se tiene el consentimiento de los vecinos, habrá que abonar las tasas pertinentes.
¿Qué hacer para legalizar un cerramiento?
Si ya está realizado y se quiere legalizar, en caso de que la obra tenga menos de diez años, hay que hacer un proyecto técnico para solicitar la licencia de obra. Una vez obtenida, pagar las tasas correspondientes. Como último trámite, habrá que ir a la notaría y al Registro de la Propiedad, para hacer el registro de la legalización. En caso de que tenga más de diez años, solo será necesario el proyecto y el registro del mismo.
¿Se puede cerrar la terraza de mi casa?
Depende de la normativa urbanística del municipio, ya que se están aumentando los metros habitables.
Para averiguarlo, debemos consultarlo en el ayuntamiento, quien comprobará si hay disponibilidad de añadir más metros cuadrados a los ya construidos, de ser así, podremos realizarlo.
Esta nueva zona pasará a ser parte de los metros útiles de la vivienda, variando el valor catastral y el impuesto que se paga anualmente, el IBI. Ya solo quedaría pedir el permiso a la comunidad de vecinos.
¿Cuanto cuesta el cerramiento en una terraza de una vivienda de obra nueva?
Disfrutar de un espacio o una zona en la que se pueda tener la sensación de estar al aire libre, con buena visibilidad e independientemente del clima que haga, es la idea principal de querer realizar este tipo de remodelaciones en una terraza. Un proyecto que le puede dar a tu hogar una gran transformación. Si hemos decido hacerlo, ¿Qué coste puede tener?
La inversión necesaria
Las dimensiones, los materiales que queramos utilizar, el acabado de los mismos, la clase de abertura en los cristales y su aislamiento, así como la mano de obra, son los factores que influirán en el coste de esta reforma.
El cerramiento de una terraza en pvc es algo más económico que en aluminio. Si se prefieren las cortinas de cristal, la inversión media puede ser de unos 255 €/m². En el tipo de abertura las más caras son las ventanas oscilobatientes, es decir, un marco fijo y dos hojas móviles que abren igual que una puerta. Las más económicas son las clásicas abatibles.
El grosor del cristal según el aislamiento que se necesite puede aumentar considerablemente el precio. Por lo general, el mínimo es de 6 mm, pudiendo llegar a los 10 mm de grosor, lo que puede resultar muy útil según el clima de la localidad. De igual manera, la altura desde donde queramos que empiece la estructura encarecerá el coste. Si es desde el suelo al techo será casi el doble que si es a media altura o desde un zócalo.
Si la terraza de la vivienda de obra nueva, está al aire libre y hemos de cerrar la cubierta, la estructura debe ser del mismo material que los frontales, siendo el precio del aluminio y cristal independientemente de que sea fija o móvil, más elevado que el del policarbonato. En cuanto a la mano de obra, ya dependerá de quien haga la reforma.
Tipos de cerramientos y sugerencias
Hay varias formas y tipos para las terrazas de obra nueva que te permitirán ampliar e integrar el espacio, sin renunciar a esa zona de la casa. Según los metros cuadrados que tenga y la altura, tendrá que ser frontal o bien, lateral, frontal y superior.
Por ejemplo, las cortinas de cristal, son un cerramiento prácticamente invisible, aunque no es demasiado aislante. Se trata de paneles de cristal móvil sin perfil, corredero o abatible, que se recogen en un lateral. El tipo es el tradicional, que ofrece bastante aislamiento, puede ir de suelo a techo o sobre un tabique o zócalo. Además, hay gran variedad de tipos de aperturas y cristales o vidrios.