Este invierno, sin lugar a dudas, será uno de los más caros desde que se tienen registros en España. El precio del gas, la electricidad y el transporte se han disparado en más de un 15% durante todo el año. Esto provocará que calentar la vivienda o mantener una temperatura media será, de media, entre 200 a 500 euros más caro que el pasado año.
La venta de pellet o madera se ha disparado en torno a un 40-50% desde este verano. Los españoles están haciendo acople de material para lo que pueda ocurrir. Pero, para paliar esta subida y la inflación del mercado en general, serán necesarios más métodos, materiales o prácticas dentro y fuera de la propiedad.
Tips para ahorrar energía en nuestra propia vivienda
Tener buenos hábitos de aislamiento en el hogar es tan importante como instalar placas solares para crear energía sostenible o elegir otro tipo de renovables. Para hacer descender la factura de la luz y el gas, así como crear una atmosfera y temperatura cómoda y menos contaminante en casa, es imprescindible gestionar los recursos de la propiedad. Tales como:
- Aumentar o mejorar el aislamiento del inmueble. Las ventanas y las puertas son el principal generador de frío o calor en una casa. Suponen la pérdida de la mayor parte del calor de la vivienda durante el invierno y del frio en verano. Un mal aislamiento, materiales deteriorados u obsoletos, hacen que se deba de usar en torno a un 20% más de electricidad mensualmente. Poner burletes, por ejemplo, impide las corrientes de aire o sellar bien las juntas de las ventanas.
- No ventilar la vivienda durante mucho tiempo. Tan sólo son necesarios 10 minutos al día para renovar el aire y las impurezas de la noche o el día anterior. Reducir al máximo este tiempo evitará que se acumule frio en la casa.
- Al contrario, ocurre con las persianas. Aprovechar los rayos solares para que incidan en la vivienda y calienten las estancias, así como para reducir el gasto lumínico. Cuando el día sea lluvioso o nublado, habría que bajarlas para evitar que se enfríen las ventanas.
- Bombillas led. Sustituir las tradicionales por las de bajo consumo puede reducir entre un 60-80% el gasto en electricidad de estos productos.
- En la misma línea, cambiar, en la medida de lo posible, los electrodomésticos de la vivienda por otros más eficientes. Preferiblemente de la categoría A o B, los más eficaces y los que menos consumen. Este cambio también puede producir un descenso de la factura en torno a la mitad.
- Instalar ventanas con doble acristalamiento o toldos para reducir la entrada de aire en el hogar.
- Mantener una temperatura estable, y evitar los picos y cambios bruscos, tales como subir los grados de golpe o aumentar el flujo de aire. Es aconsejable programar la calefacción para que vaya calentando la casa antes de llegar o mantenerla entre 25-30 grados.
- Desenchufar todos los aparatos que no se utilicen. El cargador en la pared, la regleta encendida o la consola, todas las tomas en stand by están consumiendo energía, aunque no se utilicen.
- Otras prácticas como ducharse con agua fría para ahorrar gas, o utilizar bajas temperaturas en la lavadora, apagar las luces cuando no se usen, etc. Todo ello también resta costes mensual y anualmente.
Arquitectura bioclimática, las viviendas con mayor ahorro energético
Si estás pensando en construir tu propia casa en un terreno o parcelación o estás buscando una casa de obra nueva a la última y, además, buscas que sea sostenible, la arquitectura bioclimática es el mejor diseño para ello.
Se trata de un diseño que tiene como finalidad crear un confort térmico en el inmueble, mediante el uso de materiales no contaminantes y biodegradables o diseños sostenibles. El objetivo es utilizar las fuentes de energía natural, tales como la luz o el agua, para generar recursos y minimizar la electricidad artificial. Se caracteriza por:
- Crear edificios o viviendas eficientes y, casi, independientes energéticamente.
- Con diseños que reducen el uso de la calefacción en invierno.
- Que las estancias tengan las dimensiones adecuadas para evitar un uso abusivo de gas o luz para calentarlas.
- Uso de materiales aislantes o reciclados, como la madera, para mantener una temperatura cálida en el interior de la propiedad.
- Instalaciones de energías renovables, como eólica, geotérmica o fotovoltaica.
- Domótica o gadget para programar los electrodomésticos.
- Doble acristalamiento y toldos para reducir el impacto del aire gélido.
Este tipo de construcción mide todos los aspectos y características que pueden hacer que un inmueble sea muy frío en invierno. Se estudia previamente la orientación del mismo, no es igual un piso de interior que de exterior, el tamaño y la altura de los techos. Así como, las fugas de temperatura entre la pared y una instalación o las ventanas, que es donde, principalmente, se escapa la calefacción y entra el aire del exterior.
También, se torna muy importante el material con el que se edifica la misma, las puertas de entrada, los tejados o las paredes. Esta elección puede, no ya hacer descender la factura de luz, sino la temperatura entre 5-10 grados en el interior.
Razones por las que ahorrar energía este invierno
El principal motivo por el que los españoles van a poner el foco en el gasto energético de su casa es por el coste económico que eso supone actualmente. Pero, más allá, del bolsillo, la factura de la luz o del gas, hay otros motivos por los que es aconsejable que, particulares y empresas, den un paso hacía la sostenibilidad y el ahorro energético.
- Confort térmico. Una temperatura constante aumenta la comodidad en casa.
- Reducir la huella de carbono. Cuanta menos energía no renovable gastemos, menos emisiones de efecto invernadero se emitirán a la atmosfera.
- Gracias a los materiales aislantes del inmueble, también, se reduce la contaminación acústica.
- Nuevos hábitos de consumo hacia una sociedad más sostenible y consciente medioambientalmente.
- Apostar por energías verdes o nuevas instalaciones como la aerotermia o las placas fotovoltaicas.
- Reducir la dependencia energética de España frente a otros países.
Todo ello supone, en definitiva, una apuesta de futuro con el planeta. Las energías renovables, los nuevos materiales sostenibles, sellar las puertas y ventanas o elegir pellet en lugar de gas. Todos los pequeños gestos suman, para ahorrar energía, reducir los gases de efecto invernadero y descender los dígitos de la factura de la compañía eléctrica.