Aunque tengamos un buen dispositivo de climatización, lo cierto es que la mayor parte de la población no sabe sacarle el partido suficiente o lo usa de forma incorrecta. Largas horas con el aparato a altas revoluciones o cambios de temperatura muy bruscos en poco tiempo, son algunas de las prácticas mas generalizadas. A ello hay que sumar que, no siempre, la instalación climatológica más cara es la mejor, ni, por el contrario, la más económica la peor.
Es muy importante elegir el dispositivo que se adapte a las necesidades de cada usuario. Puede que una maquina portátil sea la mejor opción para un mecánico que se mueve de un lado a otro de una nave o una familia de 5 miembros prefiera un sistema central: Buscar asesoramiento profesional es imprescindible para elegir el que mejor nos conviene. Además de que supone un ahorro de luz de entre 300-500 euros anuales. Ya no sólo por consumo, sino por la buena ubicación e instalación del climatizador.
Hoy en día, son un aparato imprescindible de los hogares españoles. Por lo que, conocer formas de ser más eficientes, consumir menos y usarlo de una forma más adecuada a nuestras necesidades es muy importante para la vivienda.
Consejos para usar correctamente los sistemas de climatización
Bajar los toldos y las persianas a primera hora del día en verano y hacer todo lo contrario en invierno para captar los rayos de sol. Buscar dispositivos o métodos alternativos como regar el jardín a primera hora del día, cerrar las ventanas y usar mantas en invierno o hacer uso del ventilador cuando las temperaturas no sean extremas. Muy importante, también, son los colores tanto del exterior como del interior. Habrá más grados en una habitación de color negro o marrón que en una de color blanco.
Estas son algunas de las medidas para evitar el uso masivo de los sistemas de climatización. Pero, ¿y en cuanto al dispositivo? No basta con adquirir un aparato del grupo A (lo que menos consumen), sino que son necesarias un conjunto de medidas alrededor del sistema para que su uso sea el correcto.
- Comenzando con un buen mantenimiento durante la temporada de mayor uso, y unas revisiones preventivas cuando esté inactivo.
- 20-21 grados en invierno y máximo 26º en verano. Estas son las cifras mas adecuadas para evitar un alto consumo de electricidad y para evitar tener frio en verano y calor en invierno.
- Evitar picos de temperatura. Igual de malo es llegar a casa con 38 grados al sol y encender el sistema de climatización a 18º, a que haya 5º en el exterior y poner la calefacción a 30º. Los extremos, a parte de no ser aconsejables para la salud, son perfectos para aumentar la factura mensual entre un 15-20%.
- Elegir sistemas de frio y calor, para evitar necesitar un plus de aparatos y/o consumo.
- Proteger la instalación. Ya sea del frío, de la lluvia o el calor, colocar los aparatos en una buena ubicación de la vivienda también supondrá un ahorro de energía. Ya que no necesitaran un sobre esfuerzo para hacer frente a las temperaturas del exterior.
- Aislar la vivienda para evitar que el aire salga por ventanas o puertas.
- Hacer uso de las funciones del sistema de climatización que mejor se adapten a nuestra rutina. Es posible adquirir el mejor aparato del mercado, pero no saber usarlo.
- Hacer uso de las funciones ECO. Reducen el consumo un 30% y disminuyen las emisiones de CO2 al medio ambiente.
- Modo noche. Es ideal para dormir ya que evita dejar el aparato toda la noche encendido y pasar frio. Esta función reduce el ruido y el flujo de aire se mantiene estable.
Controlar la temperatura de manera inteligente
Ya sea a través de la última generación de estos dispositivos o de un temporizador, programar la hora de encendido y apagado es una de las claves para usar los sistemas de climatización correctamente.
Con los temporizadores sólo se consigue apagar o encender el equipo. Es decir, no hay opción de modificar el aire, ni la temperatura. Sólo permite programar para que se apague dentro de unas horas o en un horario exacto. En cambio, los aparatos inteligentes ofrecen más opciones. Además, son los más eficientes del mercado. De entre sus funciones destacan:
- La graduación de la temperatura y de la humedad de la estancia donde se encuentre instalado.
- Uso del dispositivo de forma remota.
- Programar temperatura.
- Control del gasto energético.
Las ultimas construcciones de obra nueva ya cuentan con estos sistemas que se encuentran dentro de las casas inteligentes o domóticas. Lo mejor de todo es que permite realizar cualquier acción a través del móvil, tablet o pc, mediante wifi o la aplicación del dispositivo. Frío o caliente, sólo en el salón, en toda la casa o encendido en una hora, un manejo completo, tal y como si estuviésemos de forma presencial delante del climatizador.
Ventajas de la climatización inteligente
Además de por las facilidades de uso, este tipo de sistemas son mejores para el medio ambiente y, sobre todo para el día a día de los usuarios. La comodidad, optimización del tiempo y la temperatura son los principales alicientes para su compra y/o instalación en la vivienda. Encontrar el punto de confort en el hogar pasa por dominar de forma adecuada toda la aparatología del inmueble.
Con estos dispositivos los beneficios, entre otros, son:
- Gracias a sus sensores térmicos, si se encuentran en modo automático podrán, en cada instante, adaptar la temperatura de la vivienda a la del exterior. Estos termo sensores captan a lo largo de todo el día la temperatura de todas las habitaciones y del exterior de la casa.
- Ahorrar energía. Estos equipos están diseñados para optimizar todos los recursos a su alcance de forma eficiente energéticamente.
- Mantenimiento. Su completa digitalización nos indicará, en caso de fallo, cuales son los problemas (cambiar los filtros o limpieza de los mismos, por ejemplo).
- Bienestar en cada estancia. El cuarto de un hijo a 19 grados o el salón a 25. La temperatura a la carta de las habitaciones permite a cada uno de los miembros elegir sus preferencias en todo momento.
Estas instalaciones suponen un control en todos los sentidos. Desde el estado del sistema, la temperatura, el tiempo o el ahorro. Todo ello para un consumo consciente y práctico.