Cómo alternativa a la leña o al pellet, la chimenea de gas se ha convertido en uno de los productos más demandados de la temporada invernal. Su estética moderna, escaso mantenimiento y limpieza son los principales motivos por los que cada vez más ciudadanos la instalan.
Debido a su popularidad, estos dispositivos han experimentado un aumento de precio. Aunque todo depende de la potencia, según la extensión de la vivienda, y del modelo elegido, en general, los precios oscilan entre 2.000 y 2.500€ para chimeneas de gas de 5,5W, 4.000€ con una potencia de 9W y más de 5.500€ para las de 11W.
Su apariencia es muy similar a la tradicional. Tiene una llama de fuego real, se le puede añadir leña o troncos a modo decorativo, pero sin generar residuos ni la necesidad de almacenar materia prima para la quema. Para su adecuado mantenimiento, es necesario:
- Revisar la instalación de forma anual haciendo énfasis en los conductos de entrada y salida. Sobre todo, antes y posteriormente a la época con mayor uso.
- Limpiar el vidrio interior y exterior, así como el compartimento de control y el quemador.
- Sustituir con frecuencia las partes cerámicas y decorativas que están en contacto con el fuego.
Tipos de chimeneas de gas
En función de los metros cuadrados de la casa, si es para una primera vivienda o segunda, su ubicación y el tipo de uso. Elegir entre una u otra depende de las necesidades de los propietarios y de las características de la misma. Según el combustible empleado para la combustión pueden ser:
- Chimeneas de gas natural. Que sean las más económicas, las convierte en las más instaladas en los hogares españoles.
- Chimeneas de gas butano, a través de las tradicionales bombonas. Con capacidad desde 6 hasta 12 kg.
- Con propano, mediante bombonas de 35 kilos o con un depósito en el inmueble.
También, pueden clasificarse según la combustión:
- Chimeneas de gas estancas. Se posicionan como las más seguras del mercado al recoger el oxígeno necesario para la quema del exterior de la vivienda.
- Chimeneas de gas atmosféricas. Usan el oxígeno de la habitación para la combustión. Se aconseja que no se instalen en dormitorios pequeños, sin ventilación o en el baño.
Finalmente, pueden diferenciarse entre de interior o exterior. A pesar de que el combustible elegido es igual, según la ubicación el diseño y, sobre todo, las tuberías se localizarán en diferentes lugares. Las instaladas en el interior de la vivienda deberán tener obligatoriamente una salida de humos, mientras que las exteriores, en jardín o terrazas, necesitarán una instalación específica.
Características más destacadas de una chimenea de gas
Casa, piso, apartamento o villa. La principal cualidad de estos dispositivos es su gran capacidad de adaptación a cualquier inmueble. Mientras que las estufas de pellets o las de leña necesitan una evacuación de humos por el tejado, las de gas permiten su expulsión mediante un tubo desde la fachada. Por ello, su éxito y demanda se ha consolidado año tras año. Sobre todo, en las viviendas de obra nueva. Su elegante diseño y usabilidad la han convertido en un complemento más de las nuevas construcciones. Mas habitual en las propiedades del norte de España y un producto habitual en las casas prefabricadas, por su estética industrial.
Se caracterizan por:
- El gasto depende de la potencia y las horas de consumo, pero, en general, unos 10-12kWh mensuales. En torno a los 90-110 euros, con un uso diario y continuado.
- Mantenimiento menor que el de una de leña.
- La inspección técnica obligatoria es cada cinco.
- Se recomienda instalar de butano o propano en los exteriores, debido al tamaño de las bombonas y a su duración más corta.
- Las de gas natural son la mejor opción para el interior de la vivienda gracias a su instalación y suministro ilimitado.
- La salida de humos obligatoriamente deberá de ubicarse en el techo de la propiedad.
Ventajas de las chimeneas de gas en una vivienda de obra nueva
Como ya hemos estado viendo, tienen más beneficios que otras con su misma funcionalidad. Destaca principalmente por su instalación limpia y libre de residuos, además de:
- Rendimiento total desde el principio. El calor con éstas es inmediato, ya que no es necesario esperar a que la leña o el pellet queme y cree la llamarada.
- Regular la temperatura. Casi como un aire acondicionado, estos dispositivos permiten regular la temperatura ambiente y la intensidad de la llama.
- No es necesario almacenar ningún tipo de material como la leña. Aunque, sí es recomendable contar con una bombona de repuesto.
- No genera brasas, suciedad ni hollín
- Aspecto más elegante y moderno que las chimeneas habituales.
- Se puede encender a distancia con un mando o a través del bluetooth y Wifi en el caso de casas inteligentes.
- Calor superior a las eléctricas.
- Rendimiento entre el 60-90%.
Desventajas de comprar estas chimeneas para una vivienda de obra nueva
Sus beneficios superan, de lejos los inconvenientes. Pero, es necesario conocer cuáles son los aspectos que pueden hacernos cambiar de opinión y adquirir una de leña, pellet o eléctrica.
- Su precio es de los más elevados del mercado. Mientras que las de leña tienen un coste de entre 500-600€, éstas parten desde los 3.000€ la más barata.
- A pesar de que no hay que almacenar ninguno tipo de materia prima, el combustible natural o el propano (17€ los 11kg) y butano (19,54€ por 12kg) son más caros que la leña (0,24 céntimos el kg) o el pellet (6 euros 15 kilos).
- No tienen calor residual. Gracias a las brasas, las de leña mantienen caliente las estancias, en cambio éstas dejan de emitir calor cuando se apagan.