La legislación nacional e internacional, los movimientos sociales y las tendencias del sector inmobiliario. Todas ellas miran hacia un mismo camino: la sostenibilidad. La subida de las temperaturas, la extinción de animales y recursos materiales, en definitiva, el cambio climático ya no se pone en tela de juicio. Todo ello ha dado paso a una tendencia nueva, un nuevo modelo para vivir: las casas ecológicas.
Cada vez son más las promotoras e inmobiliarias que construyen en clave sostenible, con arquitecturas más eficientes, edificaciones con certificados energéticos o con residuos cero. Pero, la mayor parte de los ciudadanos del mundo viven en propiedades sin la capacidad de hacer cambiar sustanciales. Pisos y casas muy antiguas, con vecindarios envejecidos que se niegan a un cambio real.
Para ello, son necesarios pequeños cambios en los hábitos que, a la larga, pueden convertirse en una gran revolución para el medio ambiente. Tan sólo hay que adaptar las medidas ecológicas a nuestra vida profesional y personal, como consumir productos de kilometro cero, evitar usar plástico o algunas de las siguientes modificaciones, con las que ahorrar dinero y ser más sostenibles.
Casa ecológica: claves para aumentar la sostenibilidad y el ahorro
Aunque los ciudadanos con viviendas de más de 30 años, parcelaciones o propiedades rurales piensen que no pueden realizar ninguna acción para ayudar al medio ambiente, lo cierto es que no sólo las propiedades de obra nueva tienen la posibilidad de ser sostenibles. Reducir el consumo de energía o agua, en definitiva, materias primas, también son formas de comprimir el impacto medioambiental. Las nuevas tecnologías, métodos o procesos, se han adaptado a cualquier situación, medio o inmueble, para brindar la posibilidad a cualquier habitante de luchar contra la contaminación acústica, visual o residual. Las siguientes acciones pueden suponer un antes y un después en la vivienda:
- Sellar las fugas de aire. Instalar tiras de aislamiento, como espuma rociada o celulosa, evitará, no ya que entre calor o frio del exterior, sino que el aire acondicionado y la calefacción se mantengan dentro de la habitación.
- Tener una maquina de aire frio/caliente muy potente es tan perjudicial como que tenga poca carga. No siempre que sea más grande y cara, es la mejor opción. Se trata de elegir la maquinaria que se adapte a las características principales de la propiedad: su extensión y número de habitaciones. Un aparato central de máximo rendimiento puede suponer un gasto muy alto para un piso de 80 metros cuadrados, pero ser perfecto para una oficina de 130.
- Aprovechar al máximo las horas de luz natural y la temperatura ambiente para refrescar la casa ecológica. Abrir las ventanas durante las primeras horas del día y cerrarlas cuando la temperatura sea más elevada, para evitar un sobrecalentamiento.
- Reutilizar muebles. Aunque no seamos unos manitas y tengamos la capacidad de restaurar, podemos acudir a portales de segunda mano o a familiares y adquirir objetos para darles una segunda vida.
- Reciclar elementos y usarlos en el día a día. Por ejemplo, reutilizar los botes de cristal de las conservas, botellas de vidrio como floreros, volver a usar las cajas o cartones de los pedidos online para hacer un envío personal.
- Plantar más árboles, poner mas macetas en la terraza o en la fachada de la vivienda. Los jardines verticales y techos verdes es una tendencia que se está implantando poco a poco en los edificios y centros comerciales de Europa. El área comercial Lagoh de Sevilla, es un ejemplo perfecto de este tipo de arquitectura. Todo el techo del complejo comercial está repleto de plantas y placas solares para reducir el calor, filtrar el aire y generar energía limpia a la vez.
- No dejar los aparatos eléctricos conectados. El standby de la televisión, el cargador del móvil o del portátil consume al año entre 20-60 euros.
Materiales más duraderos para casas sostenibles
La durabilidad y salubridad de las nuevas materias primas es algo que cada día preocupa más a los habitantes. El aumento considerable de alergias frente a los químicos, la toxicidad y contaminación, ha provocado una oleada de peticiones sobre elementos y dispositivos más naturales. La concienciación sobre el medio ambiente y la sostenibilidad ha supuesto una revolución sin retorno hacia un uso más habitual y cotidiano de los siguientes materiales:
- Pinturas no tóxicas. Tanto para el uso y recreo de los niños como para pintar las paredes de la casa ecológica. Existen formulas libres de sustancias nocivas fabricadas con yeso, cal u otros materiales que no dañan el medio ambiente ni la salud humana.
- Buscar tejidos sostenibles y orgánicos para vestir
- Y para el hogar, materias primas que luego pueden ser reutilizadas como el lino, las fibras de coco, el mimbre, bambú, esparto, algodón o lana. En la cocina, por ejemplo, el mármol y el granito que se obtienen de forma natural y tienen una alta resistencia.
- Doble acristalado o ventajas de alto rendimiento, fabricadas con bajo impacto medioambiental
- Instalaciones radiantes o con calderas de biomasa. Para calentar el agua caliente y climatizar la vivienda hay varias opciones de origen natural como la Geotermia, que consiste en recoger el calor generado por el subsuelo o la aerotermia, que aprovecha la energía del aire para crear energía.
- La energía fotovoltaica a partir de placas solares es la principal tendencia para generar electricidad a partir de la luz solar. También, se aplica para calentar el agua y, en este caso, sería térmica.
Nuevas tecnologías para aumentar la sostenibilidad en casa ecológica
La industria tecnológica se ha puesto al servicio del medio ambiente en los últimos años. Antes era muy complicado, por no decir imposible, adquirir o instalar en el hogar algún dispositivo o mecanismo de bajo impacto ambiental. Pero, por suerte, cada día son más las empresas que tienen como objetivo, además de facilitar las tareas del hogar, hacerlas más sostenibles y reducir el consumo generalizado. Las siguientes, son las más buscadas del mercado:
Smarthouse o domótica. Subir y bajar la persiana desde el sofá, poner la calefacción antes de llegar a la vivienda o vigilarla desde el lugar de vacaciones. Gracias a los sensores térmicos, de movimiento y cámaras de vigilancia es posible controlar la mayor parte de las prestaciones del inmueble desde el móvil o tablet. Aunque todas estas características al completo se encuentran en las de nueva construcción o de lujo, es posible ir incluyendo pequeños dispositivos que vayan aumentando el control y el manejo. Cómo los robots de suelo controlados de forma remota, la programación de la lavadora o los temporizadores, entre otros.
Electrodomésticos de bajo consumo o clase A. Aunque el listado de eficiencia es hasta la G, es decir, A+++, B, C, D, E, F y G, 7 niveles, el primero de ellos es el único que realmente es sostenible. La diferencia entre las categorías puede supone un ahorro de entre 100-500 euros, entre todos los apartados de la propiedad.
Iluminación LED. Las antiguas bombillas están obsoletas energéticamente hablando, pero son muchos los ciudadanos que siguen usándolas por su bajo coste, no de consumo. Las bombillas led tienen una alta eficiencia, durabilidad y bajo consumo, pero su coste es mas alto que el de las tradicionales.
Tragaluces tubulares. El objetivo de un tragaluz habitual es dejar pasar la mayor luz natural posible a través de un gran agujero en el techo. Pero, este solo puede realizarse en la parte superior de las casas o áticos. Los tragaluces tubulares por su parte son pequeñas aperturas casi imperceptibles que utilizan los cables de fibra óptica u otros, para penetrar la luz en otros espacios de la casa ecológica, como el sótano, por ejemplo. De esta forma se reduciría el consumo de luz artificial.