Algunas de las razones por las que los jóvenes no compran un inmueble son: la falta de ahorros, la situación laboral y económica que tienen en ese momento, y los gastos mensuales. Esas son las tres principales razones por las que no se deciden a adquirir una propiedad.
Más de un 50% de la población de entre 18- 24 años no se lo pueden permitir por la falta de empleo, principalmente; y la franja de edad de los 25 a 34 años, alegan que no tienen ahorros suficientes.
Los precios disparatados unidos a los bajos ahorros han sido los culpables de que solo el 5% puedan decir que son propietarios. Hoy en día, para poder hacerlo, tendrían que contar con la ayuda de algún familiar o tener fondos suficientes.
Razones por las que los jóvenes no compran casas
Solo el 36% con menos de 35 años tienen un inmueble propio. Una de las razones está en cómo han cambiado las condiciones hipotecarias. Los bancos solo autorizan el 80% de las hipotecas, lo que significa que el resto deben hacerse cargo los dueños con sus capitales. Todo esto sin contar con otros gastos, como notaría o gestor.
Por ejemplo, un piso de 140.000 euros supone una entrada de 20.000 euros, y unos 14.000 euros en gastos; lo cual suma 34.000 euros que deben abonar. Otra razón muy obvia es el trabajo. Hoy en día, la juventud tarda alrededor de 5 años en conseguir un empleo estable. Además, los salarios solo han subido unos 100€ entre 2011 y 2020, a la vez que también lo ha hecho la vivienda.
El alquiler es el rey
La otra alternativa que tienen es el alquiler. No obstante, no es fácil, ya que el coste mensual también ha crecido (800€ de media), lo que obliga a controlar más los consumos y apretarse el cinturón. Entre sus ventajas podemos destacar que se puede vivir con otros compañeros, el precio a corto plazo es menor y, en ese tiempo, se pueden buscar opciones más asequibles. Los expertos aconsejan que cuando se va a alquilar no se supere el máximo permitido de endeudamiento (un 30%). Esto parece casi imposible, ya que muchos de ellos dedican hasta un 80% de su sueldo al alquiler. Todas estas trabas han llevado a que muchos compartan el hogar con otras personas o no independizarse de momento y vivir con los padres, para que, mientras tanto, se ahorre lo máximo posible. De hecho, la mayoría de los españoles que consiguen su propiedad es a los 31 años.
¿Cómo evolucionará el precio de la vivienda en España?
Los expertos apuntan a una bajada de los precios, aunque la inflación esté al alza. Desde el inicio de pandemia hasta ahora, la burbuja inmobiliaria ha sido escasa, lo que puede ser una gran noticia para aquellas personas que estén buscando un hogar.
Aun así, se negocian dos posibles hechos:
- Que, en 2023, el precio de los hogares suba entre un 2,5% y un 3%. Esto también significaría que los salarios para el próximo año asciendan entre el 2,5- 3%
- Que el BCE suba los tipos de interés. De hecho, el Euribor ya está subiendo como la espuma, lo que significa un encarecimiento de las hipotecas.
Siendo optimistas, a pesar de esas subidas, se prevé a medio plazo una mejora en empleo y sueldos, y un bajo coste de los intereses en la cuota hipotecaria, lo que nos hace pensar que no se vaya a alcanzar niveles muy altos.
Escasez de ofertas en el mercado inmobiliario
La oferta de inmuebles es la razón por la que muchas familias tienen que recurrir al alquiler, ya que las pocas opciones que hay, el importe es muy elevado. La escasez de pisos también se ve afectado por la crisis en el sector de la construcción, junto a un encarecimiento de la materia prima que hace casi inadmisible pensar en ser propietarios. Lo que sí parece quedar claro es que la vivienda seguirá siendo una de las principales preocupaciones de los jóvenes, sobre todo por su coste. Tanto el sector inmobiliario como la administración pública, deben comprometerse y ayudar a este colectivo.
Consejos para los jóvenes que quieran comprar una vivienda
Aunque estos últimos años está siendo realmente difícil para que se puedan emancipar, lo cierto es que hay unos pasos que pueden acercarlos a esa adquisición, sobre todo, si tienen estabilidad laboral y condiciones para asumir el crédito hipotecario.
El primer aspecto que se ha de tener en cuenta es la ubicación; analizar los precios para ver si se puede comprar un hogar de características similares a las que se están buscando, pero a un precio menor.
Algo muy importante es conocer los tipos de hipotecas que hay en el mercado (a tipo fijo y a tipo variable) y pedir opinión a un especialista para que nos asesore. Para ello, hay que considerar el importe del préstamo, plazo, cómo está el Euribor en ese momento, intereses que se pagarán y equilibrar la balanza hacia la que más se adapte a nuestra situación.
En el caso de hacerse obra nueva, se tendrá que hacer frente a varios gastos e impuestos, como el IVA; mientras que en las de segunda mano se pagará el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) y, si fuese necesario, una reforma para rehabilitarla.
Solicitud de ayudas para comprar una casa
Son muchas las comunidades autónomas que disponen de programas especiales para echar un capote a los jóvenes a buscar su residencia. Un ejemplo es el Plan de Vivienda Estatal 2018-2022, el cual otorga ayudas de hasta 10.800€ a aquellos menores de 35 años con un límite del 20% de su valor (este no puede ser superior a los 100.000 euros) Pero, solo se da a aquellos municipios donde haya menos de 5.000 habitantes, ya que el objetivo es repoblarlos.
Si nos fijamos en otras comunidades, por ejemplo, la Comunidad de Madrid, puso en marcha el plan Vive Madrid, donde se pretende construir 25.000 casas que facilitan el acceso a estos colectivos. O en Murcia, donde el Gobierno garantiza avales para que los de menos de 35 años puedan financiar el total de la compra.
En resumen, aunque son muchas las trabas que tienen, hay varias maneras de que puedan cumplir el sueño de tener su propiedad; solo hay que pararse a pensar qué opción es la que más interesa atendiendo a nuestro patrimonio.