Comprar un inmueble no es una decisión fácil, y menos rápida y ágil. Entre las gestiones para la entidad bancaria, notarios o abogados, hay que añadir decidir cuál buscar. La ubicación, la superficie y el uso que vayamos a darle, son imprescindibles para conocer cuál de ellas elegir.
Lo más importante es que se asemeje a nuestros gustos, necesidades y, por supuesto, capacidad económica. Estos serán los motivos principales por los que al final nos inclinaremos por uno u otro inmueble.
Tipos de viviendas: unifamiliares o plurifamiliares
Piso, casa o apartamento. Cada uno de ellos se encuadra dentro de un modelo de vivienda que es necesario desarrollar para conocer la principal similitud o diferencia entre los tres inmuebles.
- Viviendas Unifamiliares. Se trata del segmento más lujoso y caro de las dos tipologías. Se caracteriza por tener más metros cuadrados, un jardín privado e, incluso, piscina privada. Son ideales para familias numerosas o parejas que prefieren inmuebles de un tamaño mayor que las habituales. En esta categoría se encuentran las casas y los chalets, tanto pareados como adosados.
- Viviendas plurifamiliares. Son las más comunes del mercado, y donde habitan la mayor parte de la población. Son más asequibles que las anteriores, y suelen ubicarse en terrenos urbanos. Por eso, es más complicado que cuenten con espacio extra privado, como una gran terraza o jardín. Los pisos y apartamentos se encuadrarían dentro de esta tipología, junto a los estudios, áticos, dúplex y loft.
Casa, apartamento piso: características
Cada una de ellas tiene unas cualidades diferenciadoras y específicas que la hacen ideal para un segmento especifico de la población. Las casas, por ejemplo, son una gran opción para familias de 4 y 5 miembros que necesitan el coche tanto para ir a trabajar, como para dejar en el colegio a sus hijos. En cambio, el apartamento se erige como la mejor elección para parejas que viajan mucho y no pueden mantener zonas exteriores como un jardín o piscina.
Casa
La Real Academia Española define “casa” como “Edificio para habitar”, “piso”, “edificio, mobiliario de alguien o familia”. Puede que sea la palabra más repetida por los ciudadanos para referirse a su lugar habitual de residencia.
Se trata de un inmueble de grandes dimensiones, más de 100 metros cuadrados, distribuidos en una o varias plantas y con zonas exteriores de uso privado, tales como jardín, patio, piscina, huerto o pistas deportivas. La principal ventaja es la privacidad, independencia y, sobre todo, amplitud, tanto para una pareja como una familia de 5 miembros. Tener una permite innumerables libertades y facilidades que se pusieron en gran valor tras el confinamiento.
Puede tratarse de una casa independiente, una villa, un adosado o ubicada dentro de un terreno o parcela. A todas les une el espacio al aire libre ver ejemplo de casas.
Piso
Según la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) dos tercios de la población española viven en este tipo de propiedades, en concreto, el 65% de la población. De hecho, España es el segundo país de la Unión Europa donde un mayor número de ciudadanos habita en este tipo de inmueble. Se trata de la opción más ofertada y demandada de todo el mercado inmobiliario. Normalmente y, sobre todo, gracias a las nuevas promociones de obra nueva, se localizan en complejos residenciales con zonas comunes. Los más populares son los de dos y tres dormitorios, pero es muy común encontrarlos de una, de cuatro y desde los 50-60 metros cuadrados hasta más de 200 m². Ver ejemplo de pisos.
Apartamento
En el apartamento están bien diferenciados, tales como la cocina, el baño o el salón. Se trata de una alternativa perfecta para personas que viven solas o con pareja, que buscan un precio más bajo que los pisos, sobre todo en grandes ciudades, o en zonas de costa. Convirtiéndose en un inmueble ideal para segundas residencias por su valor más asequible.
Aunque también pueden encontrarse apartamentos de lujo, en el centro de las ciudades y con precios que oscilan entre los 800.000 y 1.000.000 euros. A los que solo pueden acceder un porcentaje muy reducido de la población. Se trata de construcciones fuera de lo común y muy alejadas de las cualidades habituales, ya que suelen tener entre 2-4 habitaciones y más de un baño y ubicarse en urbanizaciones con seguridad privada y zonas comunes, ver ejemplo de apartamentos.
¿Cómo elegir vivienda?
Decidirse por una u otra dependerá, en gran medida de las necesidades y capacidades económicas de la unidad familiar. Número de hijos, profesión, lugar de residencia, poder adquisitivo y situación personal. Todos estos factores influyen en la toma de decisión. No es lo mismo adquirir una casa de obra nueva en las afueras de la ciudad, a comprar un piso de nueva promoción en pleno centro. Puede, incluso, que el precio sea el mismo, a pesar de tener unas calidades muy diferenciadas.
Antes de elegir una vivienda es super importante tener claro el presupuesto, el espacio que se necesita, si es imprescindible que tenga o no garaje, si podemos desplazarnos diariamente a las afueras, si deberá disponer de zonas comunes o privadas. Por esto es indispensable conocer la diferencia entre estos tres tipos de inmuebles.
A priori, podríamos dividirlos en dos bandos. Los unifamiliares con la casa al frente, y las plurifamiliares, donde encontramos a los pisos y apartamentos. La gran diferencia entre ellas es que la casa puede tener varias plantas y, si el apartamento o piso tuviesen unos metros cuadrados extra en una planta superior, pasaría a denominarse dúplex o ático. Aunque formen parte de la misma tipología, serian totalmente distintos.
Además, ambos forman obligatoriamente parte de un edificio o construcción en conjunto, mientras que la casa puede ser totalmente independiente de otro inmueble. La gran ventaja de las éstas frente a las viviendas plurifamiliares es que cuentan con un pequeño terreno que puede ser en el interior o en el exterior, que alberga un patio, jardín o piscina. Mientras que los otros sólo pueden incluir balcones o terrazas, tanto interiores como exteriores.
Pero, ¿y qué diferencia a uno del otro? La Real Academia Española va a ser la encargada de distinguir una de otra con sus definiciones. Mientras que, piso es “un conjunto de habitaciones que constituyen vivienda independiente en un edificio de varias alturas", se denomina apartamento a un “piso pequeño para vivir”. Es, por tanto, la extensión la principal disparidad entre ellas.
Aunque, sobre todo en España, lo que más nos permite reconocer uno u otro inmueble es su finalidad, es decir, su uso. En nuestro país la mayor oferta de apartamentos se localiza en las zonas de costa, donde es mas habitual adquirir este tipo de propiedades, para un uso más ocasional y vacacional que permanente. En cambio, los pisos suelen encontrarse en las capitales de provincia, por tener más de una habitación y una extensión más amplia.